Portada de la web Alma Mater Hispalense
Historia de la Universidad de Sevilla
Patrimonio histórico-artístico de la Universidad de Sevilla
Las sedes históricas de la Universidad de Sevilla
Historia:

 

La calle San Fernando (Nueva o de San Carlos) de Sevilla

Las viviendas | la Puerta de San Fernando | Integración en el circuito festivo | Las excavaciones de 2004

Evolución histórica de la calle San Fernando

postal calle
La calle San Fernando, vista desde la Puerta Jerez, en una postal fotográfica de principios del siglo XX. A la derecha, la verja de la Fábrica de Tabacos, que estaba colocada sobre los restos del lienzo de muralla almohade. A la izquierda, las casas para los empleados. La calle tenía unos 10 metros de anchura. Sufrió varias reformas entre 1909-1924, promovidas por el Conde de Halcón (el "alcalde palanqueta")

La actual calle San Fernando tiene un trazado recto, fruto de la planificación urbanística iniciada en el siglo XVIII, la cual modificó parte del arroyo Tagarete y el tramo de muralla situada entre la Puerta de Jerez y el Prado de San Sebastián. Este programa de obras se inicia en 1728 y culmina en 1771, asociándose a la construcción del Real Fábrica de Tabacos de Sevilla, edificio emblemático y el más importante centro productor del monopolio real, como estamos viendo en esta web. La intervención de la Corona es la clave fundamental para entender el cambio radical que se opera en esta zona de la ciudad.

Anteriormente, esta zona formaba parte del Alcázar en su mitad Norte, mientras que al Sur -donde se construirá la Fábrica- se desarrollaba la línea de muralla, flanqueada por 6 torres, un foso defensivo delimitado por un antemuro o barbacana y, finalmente, el arroyo Tagarete. El origen de estas construcciones defensivas se remonta a la primera mitad del siglo XII y principios del XIII, enmarcándose en la ampliación del recinto amurallado de Sevilla, el cual se conserva hoy día tan sólo en algunas zonas, como la Macarena o los Jardines del Valle.

El arroyo Tagarete corría en paralelo a la barbacana, desde la actual Pasarela hasta su desembocadura en el Guadalquivir, próxima a la Torre del Oro. La muralla, según los planos históricos -confirmados con las últimas excavaciones-, estaba situada en el eje central de la actual calle San Fernando. Flanqueada por torres y separada del cauce del arroyo por una barbacana que se iba adaptando a la disposición del lienzo de muralla y las torres.

Al interior de la muralla se situaba, formando parte del complejo militar del Alcázar, la Huerta de la Alcoba, descrita según las crónicas llena de árboles frutales y álamos, con la intercalación de alguna construcción de la servidumbre. Cerca de la Puerta de Jerez se situarían cocheras y una alberca que regaba la huerta.

Extramuros se encontraban algunos caminos, que atravesaban el Prado de San Sebastián, que desde época islámica se conoce que estaba sometido a las periódicas inundaciones del arroyo Tagarete y el río Guadalquivir, utilizándose como zona de pasto de ganado, uso que continúa tras la reconquista cristiana y se mantiene hasta el siglo XIX.

plano
Ubicación de la Fábrica y la calle San Fernando en el Plano de Olavide (1771). Ver rótulos

Toda esta zona exterior de la ciudad comienza a alterarse tras la construcción en 1682 del Colegio de San Telmo (actual Palacio de San Telmo), acelerándose los cambios con la instalación entre 1728 y 1771 de la Real Fábrica de Tabacos. El enorme edificio se situó entre San Telmo y la muralla, la cual le servía parcialmente de protección por su flanco Norte, el único que carece de foso, ideado éste para evitar el contrabando.

El encauzamiento y abovedamiento del Tagarete, que discurría entre el edificio y la muralla, posibilitó la creación de una gran explanada, llamada de la Fama, delimitada al Este por la capilla de la Fábrica y al Oeste por el edificio de la Cárcel. La fachada principal de la fábrica se situaba al Norte, donde se encontraba la muralla, ya desprovista de torres y barbacana en ese tramo.

La muralla, por su parte, se rehace con nueva fábrica de ladrillo, construyéndose en el centro una puerta de conexión con la calle San Fernando, recién creada. Esta vía se define en 1759 con la construcción de la monumental Puerta Nueva, al Este. La propia calle San Fernando se crea ocupando terrenos de la Huerta de la Alcoba. De esta forma se va a configurar como una vía intramuros asociada a la Fábrica de Tabacos y como eje de comunicación entre la Puerta Nueva y la Puerta de Jerez. Toda la acera Norte hasta la Puerta de Jerez estará ocupada por casas para los empleados de la Fábrica, marcándose la anchura de la calle en 10 metros. En el extremo oeste de la nueva vía, entre la Puerta de Jerez y una de las escasas torres que se mantiene, se construyen otras tres casas, conformando una manzana de planta triangular adosada, por el interior, a la muralla. La fachada de esas casas rectifica el giro hacia el Oeste de la muralla y permite mantener el mismo ancho de calle en todo su recorrido.

Con la celebración de la Feria de Abril en el Prado de San Sebastián, a mediados del siglo XIX y la posterior construcción de la estación de ferrocarril de San Bernardo, la calle San Fernando aumenta su importancia como eje de comunicación de la ciudad. Esta circunstancia, unida al imparable proceso de demolición de puertas y murallas, acelerado a partir de la Revolución de 1868, potencia la idea de la ampliación de la calle San Fernando a costa del recinto fortificado. La Puerta de Jerez se derriba en 1864. Posteriormente, en 1868, le seguirán el lienzo de muralla y la Puerta Nueva (1).

Sin embargo con estas demoliciones no se produce la ampliación de la calzada en un primer momento, puesto que sobre los restos del lienzo de muralla se instaló una verja de delimitación con la Fábrica de Tabacos. Fue entre 1919 y 1923 cuando esta verja se desplaza unos metros hacia el Sur, hasta su ubicación actual, consolidándose el trazado actual de la calle San Fernando.

Proyecto de ensanche de la calle San Fernando aparecido en "El Correo de Andalucía" de 8 de marzo de 1911.
ensanche
retranqueo verja Retranqueo de las verjas de la Universidad en 1919, presenciado por el entonces alcalde Federico Amores Ayala, conde de Urbina

 

Las viviendas

alzado
Levantamiento hipotético de las viviendas de la calle San Fernando, según el arquitecto José Morales Sánchez

Ya Bordick planteó explicitamente la conveniencia de la construcción de una serie de viviendas que sirvieran de alojamiento para aquellos trabajadores que estuvieran a cargo de servicios permanentes de la factoría.

La intervención es una de las más importantes en términos urbanos de las que se realizaron en la Sevilla del XVIII.

En el primer plano que Borcht diseña de las viviendas y su ordenación, se ven perfectamente definidas las claves de la misma. Ignacio Sala colocaba un callejón paralelo a la muralla del Alcázar, ocupando unos terrenos pertenecientes a su huerta. Esta será la situación aproximada de las viviendas que va a proyectar Borcht. Irían intramuros, paralelas a la muralla de la huerta, con la que definían calle. Seguidamente, enlazaban la plazuela de la Universidad en las inmediaciones de la puerta de Jerez, hasta el lugar en el que se quebraba la muralla, en el que se situaría la Puerta Nueva. De las casas, sólo queda una, aunque se encuentra muy transformada.

El objetivo que debían cumplir las viviendas consistía en cubrir las necesidades domésticas de los

casa3
casa de la calle San Fernando con alzado antiguo. Lamentablemente, la casa comercial que hoy la ocupa no me ha permitido fotografiar su interior, magníficamente restaurado

trabajadores permanentes de la factoría. El principal obstáculo a salvar era la prohibición de abrir huecos a la huerta del Alcázar. La tipología utilizada consiste en una simple crujía con cubierta a doble agua, de la que parten perpendicularmente otras dos, que encierran un patio contra la tapia de la huerta. Por lo demás, en la casa que aún permanece en pie se conserva la escalera de la crujía de fachada contra la medianera, que ascendía a los cuartos.

Su tipología, sus medidas constructivas, ancho de crujía, cubrición, etc... fijan los modelos de referencia para las nuevas poblaciones con las que tanto tuvieron que ver los ingenieros militares.

La construcción de estas viviendas resolvió prematuramente, al menos para los trabajadores de las fábricas, el problema de vivienda que Sevilla tendría en la segunda mitad del XVIII a raiz de la especulación que afectó a los alquileres.

La puerta nueva de San Fernando

maqueta
Puerta San Fernando, derribada en 1868. Maqueta del Ayuntamiento de Sevilla

Para hacer la nueva puerta, se va a edificar una torre que es repetición de otra ya existente, donde doblaba la muralla. Desde la nueva torre arrancará un tramo de muralla nuevo que rectificaría la trayectoria inclinada que antes tenía. Queda así construida otra entrada a la ciudad antigua, pero sustancialmente diferente a las existentes.

Es significativo que mientras hasta el momento era normal que las puertas de la ciudad adoptaran denominaciones que se referían a situaciones geográficas o comerciales, en el caso de esta nueva entrada su nombre atenderá a un código diferente. La arquitectura y la ciudad se harán más que nunca principio y final de las celebraciones reales o de otro signo.

Borcht va a contruir un "arco triunfal" de un vano reforzado formalmente por columnas dóricas. El lenguaje utilizado es similar en todos sus aspectos: apilastrados que corren detrás de las medias columnas, almohadillados, placas, frisos, balaustrada superior maciza y jarrones responden a los mismos temas lingüisticos del edificio principal, que también ser veran repetidos en los alzados de las viviendas que se construirían. La puerta, colocada entre dos altas torres paralelepipédicas, aumentaba su importancia a la vez que rectificaba el límite simbólico de la ciudad hasta ahora medieval en este punto.

Esta puerta será derribada en 1868, como otras de Sevilla (2)

Integración en el circuito festivo

La puesta a punto del edificio en su conexión con el territorio no podría hacerse sin asegurar su integración urbana. Era complicado por la existencia de la muralla, que convertía las fábricas en una pieza extramuros de la ciudad.

La solución vendría dada en clave barroca, la única que podría entenderse en el interior del recinto urbano. La inclusión del monumento dentro del recorrido festivo del "centro" ayuda a ello.

Carlos IV
Carlos IV, pintado por Goya

En vísperas de la proclamación de Carlos III como rey, hecho que tiene el lugar al año siguiente de haberse finalizado el cuerpo principal del edificio, en 1759, los directivos del mismo creen indispensable que forme parte del circuito real ornamentado en que se incluían los principales monumentos de la ciudad: Ayuntamiento, Inquisición, Hospital Real, Alcázares, Aduana, Casa de la Moneda, etc. El círculo quedaría perfectamente cerrado si a la representación arquitectónica del poder político en la ciudad imaginada se unía la del poder económico, que hasta el momento contaba con una escasa presencia.

Muy importante para la consecución de tal objetivo fue el apoyo formal urbano de las fábricas: la ordenación de las viviendas y la Puerta Nueva. A partir de ahora unas imágenes de los Santos Patrones se colgarán en la Puerta Nueva de San Fernando, cara al enigmático territorio del sur descubierto tras la intervención de Van der Borcht.

Con motivo de la proclamación de Carlos IV en 1789, arquitecturas efímeras se erigen frente al alzado principal del edificio, acotando un lugar tras la muralla con un anfiteatro circular, gobernado por las figuras de Hércules y la Fama en el punto central y más elevado: el tímpano de la portada de las fábricas. Todo ello serviría, por supuesto, al realce de los retratos reales encargados al pintor de la Corte Francisco de Goya, que regían toda la composición escénica.


Notas:

(1) El factor desencadenante es la aparición de una nueva mentalidad que rechaza la idea del encintado mural como elemento señalizador de un orden histórico vinculado a la tradición, lo cual supone la existencia de una ciudad cerrada y autosuficiente que el mundo contemporáneo pretende desterrar sustituyéndola por otra de carácter abierto, dinámico y expansionista. Este nuevo concepto que propugna la desaparición de la muralla a nivel simbólico, tendrá su paralelo en el aspecto puramente físico de su demolición, ya que la inexistencia de peligros exteriores y los nuevos planteamientos económicos derivados del proceso de industrialización, la han liberado de sus antiguas funciones defensivas.

La supresión del recinto amurallado se generaliza en las ciudades españolas durante la década de los años 60, siendo Sevilla una de las pioneras con la demolición de un trozo de muro en la zona portuaria durante la Asistencia de Arjona en el primer tercio del siglo XIX. [Volver al punto de lectura]

(2) El derribo de la muralla sevillana, tema que viene coleando desde los años 40 del XIX, comienza con el de la Puerta Real en 1862 para proseguir con los de la Puerta de la Carne, la de San Juan, de Jerez y del Arenal en 1864; el del Postigo del Carbón en 1867; en el año 68 los de las puertas de Triana, Osario, Carmona y San Fernando, y los derribos de la Puerta de Córdoba y del Sol en 1872 y 1873 respectivamente (Cfr. González Dorado, Antonio: "Sevilla, centralidad regional y organización interna de su espacio urbano", Sevilla, 1975, pág. 327) [Volver al punto de lectura]

 

  Para saber más...
Morales Sánchez, José: "La Real Fábrica de Tabacos. Arquitectura, territorio y ciudad en la Sevilla del siglo XVIII"; Sevilla 1991
Montoto y Rautenstrauch, Luis, (1851-1929): "La calle de san Fernando y la Fábrica de tabacos : cartas al excmo. sr. d. Federico de Amores de Urbina"; Sevilla 1919
Colegio Oficial de Arquitectos de Andalucía Occidental y Badajoz: "La calle San Fernando : informe"; Sevilla 1976
Collantes de Terán Sánchez, Antonio y otros: "Diccionario histórico de las calles de Sevilla"; Ed. Consejería Obras Públicas, Sevilla 1993
La muralla islámica de Sevilla por la calle San Fernando
página anteriorpágina principalLa imagen romántica de la Fábrica
Visión General | Las fábricas de tabaco de San Pedro | Diseño de la fábrica | El emplazamiento | El Tagarete y la fábrica | Materiales empleados | Los ingenieros constructores | Van der Borcht | La construcción definitiva | El foso, la capilla y la cárcel | La portada principal | La calle Nueva (San Fernando) | La imagen romántica
boton historia boton patrimonio boton sedes Historia Sevilla Presentacion
  "Historia vitae magistra" (Cicerón) Página personal © Alfonso Pozo Ruiz
Enviarme un correo electrónico Miembro del Comisariado del V Centenario Universidad Sevilla y autor de la sección histórica de la web institucional www.quintocentenario.us.es