|
Biografía | Obra
en Sevilla
Por Real Orden de 9 de agosto de 1750, recibe el encargo del
proyecto y construcción del la Real Fábrica de Tabacos
de Sevilla, que dirigió hasta el 1 de julio de 1766. Van
der Borcht se encontraba bajo la jefatura de Joseph Barnola quien
controlará y, a veces, diseñará los proyectos
para las obras que aquel dirigiría. Barnola muere en 1756.
Según el profesor Falcón Márquez "reanudadas
las obras de las fábricas en 17 de agosto de 1750, le correspondió
a Sebastián Van der Borcht la construcción del
núcleo fundamental del edificio y lo más representativo,
como es la crujía de la fachada principal, los patios, las
galerías, gran parte del foso y los dos pequeños edificios
que flanquean la fachada principal: la capilla y la cárcel".
("Universidad de Sevilla, antigua fábrica de Tabacos"-1982)
La ausencia casi total de adornos en los alzados del edificio y
en su interior quizás más que definir un nuevo estilo
-que sin duda ya se estaba planteando con esta construcción-
ayudará a encajar la obra en una línea que contará,
pocos años después, con el apoyo de la oficialidad
académica madrileña.
En la fachada principal con la gran portada de dos cuerpos y amplio
balcón, nuestro arquitecto, también llamado posteriormente
Van der Beer sigue los modelos típicos del "estilo
internacional", característico de la arquitectura palaciega
europea de la época y del que la Corte española dotó
a Madrid y sus alrededores de ejemplares magníficos. Por
ello puede considerarse este arquitecto como el representante en
Sevilla de las normas que los arquitectos reales como Ardemans,
Juvara o Sachetti divulgaron con sus obras madrileñas. La
misma planta del edificio -rectangular con las esquinas en ligeros
salientes- no puede negar su relación con la de los Palacios
de Oriente -que se construía en la misma época que
la Fábrica sevillana- o el de Riofrío.
Biografía
Es poco conocida, de manera global, la actividad que Sebastián
Van der Borcht desarrollara a lo largo de su vida profesional. Prácticamente,
las noticias se reducen a las labores que realizó durante
su estancia en Sevilla, dada la importancia que adquirieron sus
proyectos y obras en la ciudad. Su obra más destacada será
la proyectación final de la última etapa de la obra
de las fábricas de tabaco de Sevilla. Se ignora su procedencia
-se ha hablado de su origen flamenco u holandés- así
como su fecha de nacimiento y Academia donde hiciera sus estudios.
La primera noticia concreta, que de él tenemos, es la de
su ingreso en el Cuerpo de Ingenieros que tuvo lugar por R. O. de
7 de marzo de 1745, en la clase de "Ingeniero Delineador,
destinándole a Andalucía". Los Ingenieros
Delineadores tenían el grado de Subtenientes; hay, pues,
que suponer que se trataba de un hombre joven, de unos veinte años.
Debía ser muy buen dibujante, pues, por R. O. de 20 de noviembre
del mismo año, se le destinó a formar parte del séquito
del Ingeniero General.
En la promoción ordinaria, fecha de 18 de agosto de 1749,
asciende a Ingeniero Extraordinario, Teniente. Por esta época
era Habilitado de los Ingenieros de la Dirección de Andalucía,
de los de la Corte de Granada y de otros que tenían diferentes
comisiones y solicitó "que sin dejar la habilitación,
sin salir del Cuerpo y sin percibir otro sueldo que el que ya disfrutaba,
se le nombrara Capitán del Puerto y Rio de Sevilla, dandole
el grado de Capitan para mayor autoridad". No parece que
se accedió a ello; pero en cambio, como ya hemos dicho, por
R. O. de 9 de agosto de 1750 se le encarga el proyecto de la parte
que faltaba del edificio principal de la Fábrica de Tabacos
y demás obras complementarias. En promoción normal,
de 2 de febrero de 1753, pasa a Ingeniero Ordinario, Capitán,
continuando siempre al frente de las obras de la Fábrica
de Tabacos.
En los años 1757 y 1760 recibió aumentos en su sueldo
por lo satisfecho que estaba el Rey de sus trabajos en la Fábrica
de Sevilla, y eso debió inducirle a solicitar el año
1760 "ser ascendido a Ingeniero en Segundo por sus méritos
en la construcción de la Fábrica de Tabacos de Sevilla".
Se accedió a ello y se le extendió Real Despacho de
Teniente Coronel de Infantería e Ingeniero en Segundo con
fecha 5 de abril de 1760.
En primero de julio de 1766 se dispone cese en su
cargo de Director de las obras de la Fábrica de Tabacos de
Sevilla y pase a las órdenes del Ingeniero Director de Andalucía,
destinándole al Puerto de Santa María. El cese violento
de Van der Beer en la dirección de las obras de la Real Fábrica,
dispuesto por el nuevo ministro de Hacienda, Muzquíz, fué
debido sin duda a la caída en desgracia del primer ministro,
Esquilache, en 1766, con quien debía tener buena amistad.
El ingeniero Cuevas Alcober (1) recoge precisamente
un documento (2) contemporáneo a este
suceso altamente expresivo, dice así:
| "A los tres meses de faltar el expresado Marqués
(se refiere a Esquilache) y en primero de julio de 1766, le
despidió el Sr. D. Miguel de Muzquíz con la seca
expresión de que no le necesitaba, de modo que las gentes
se quedaron admiradas del suceso, despues de haber dirigido
tanto tiempo las obras de la referida Fábrica desde su
erección del año 1750 con la orden y aprobación
del Rey, y de los tres expresados ministros anteriores (Ensenada,
Valparaíso y Esquilache) y no estar concluído,
faltando parte de su foso de resguardo, que tuvo que acabar
un Aparejador de cantería de la obra, que había
planificado el mencionado ingeniero D. Sebastián"
|
Dos años después, aparece retirado en Sevilla y pide
que se le aumente el efectivo de seiscientos reales que tenia, añadiendo
"que estaba escribiendo y tenía ya casi concluído
un tratado de Fortificación según el metodo del Mariscal
Vauban con un completo (sic) de campamentos de Ejercito, sus marchas,
formaciones de batalla, trincheras, prevenciones de guerra y demas
reflexiones del arte militar, todo en idioma castellano con sus
Mapas". Se le concedió un aumento y, según
parece, se le sacó de su situación de retirado y se
le ascendió a Coronel.
Con fecha 11 de diciembre de 1787, se dirige al Rey pidiéndole
auxilio económico para publicar la obra en tres tomos, cuyo
prólogo presenta impreso, y cuyo título dice así:
"Prólogo a los tres tomos, que contienen los siete
libros del tratado general de la guerra que ha compuesto el Coronel
de Infantería e Ingeniero Don Sebastián Van der Borcht,
agregado a la Plaza de Madrid.- Madrid, en la imprenta Real, 1787".
Como vemos, no hay duda sobre el nombre del autor y de su ortografía.
Al informar esta solicitud, entre otras cosas, se dice: "empezó
a servir de Ingeniero Deliniador el año 45; siguio sus ascensos
regulares en el mismo Cuerpo, estuvo en varios destinos dentro de
España y dirigio entre otras obras la Fabrica de Tabacos
de Sevilla. No tiene merito de guerra". Continúa
con otros datos de su carrera militar y, al concretar su informe
sobre el Prólogo, dice: "El estilo de él no
parece muy correcto y se conoce que el idioma nativo del autor no
es el castellano, pero esto importara poco como las ideas tengan
solidez". No se debió entender que la tuvieran cuando,
con fecha de 27 de diciembre del mismo año 1787, se le denegó
todo auxilio. Esta es la última noticia que tenemos de este
Ingeniero que, en dicha fecha, tendría que tener necesariamente
más de sesenta anos.
De nuevo recurrimos a Cuevas Alcober que recoge un documento (2)
de la época en que se resume perfectamente la trayectoria
de nuestro protagonista:
| "D. Sebastián Van der Borcht, Coronel e
Ingeniero de los Reales Exercitos de S. M., agregado a la Plaza
de Madrid, fue encargado por R. O. de 9 de agosto de 1750 del
Proyecto y construcción del edificio de la Real Fábrica
de Tabacos de Sevilla, según le participó el Excelentísimo
Sr. Marqués de la Ensenada con 3800 reales de vellón
de sobresueldo. En agosto de 1757 le aumentó el Rey a
4500 r. v., según le comunicó el Ilmo. Sr. Conde
de Valparaíso. En 6 de abril de 1760 le señaló
el Rey mil reales mensuales y que los gozaría por vía
de ayuda de costas hasta nueva orden, según le participó
el Excelentísimo Sr. Marqués de Esquilache y le
aseguró a boca que los gozaría por su vida, pues
no se daría por el Rey la orden de quitárselos.
A los tres meses de faltar el expresado Marqués ...". |
Su historia militar nula, sus progresos en la carrera, en la que,
sin méritos de guerra, alcanza la categoría de Coronel,
su procedencia extranjera, casi seguramente flamenca, nos hacen
suponer que este Ingeniero recibió una buena preparación,
pero más civil que militar. Buen dibujante, conocedor de
la Arquitectura general, trató de hacer una obra bella, palacial,
que admirase por su atrevimiento, grandiosidad y monumentalidad;
de ahí, su afán de hacer grandes bóvedas lo
más rebajadas posible, como las del vestíbulo y escalera,
y la plana del gran salón que tuvo que sustituir por una
esquifada. Fué un artista de la construcción;
la Fábrica de Tabacos de Sevilla le debe mucho a su dirección.
La obra de Van der Borcht en Sevilla
En 1757 da fin a las obras del edificio principal de las
fábricas. Esta circunstancia, así como la satisfacción
de sus jefes respecto a su trabajo, hace que se le recompense con
un aumento de sueldo como hemos visto, lo que se repetirá
en 1760 con una promesa del marqués de Esquilache de que
gozaría de una ayuda de costas de por vida.
En 1758 Van der Borcht prepara el diseño de "la
Real Nueva Fábrica de Tabacos con sus obras accesorias que
se están executando". En este plano el ingeniero
dará a conocer todo el proyecto urbano para la "calle
Nueva y Puerta de acceso al complejo". Asimismo, fija
la situación de la capilla y la cárcel. No aparece,
sin embargo, el diseño para el foso, cuya problemática
llegará considerarse sólo más tarde. En el
legajo de Simancas citado se recoge lo siguiente sobre el acierto
de Borcht en la Fábrica sevillana:
| "quando aun el año 1760 presentando al Rey
en persona las planos del expresado edificio, conducido por
el Sr. Marqués de Squilache, las vio S. M. y le manifestó
su real agrado con la misma Reina que de Dios goce. Entre otros
desvelos suyos y aciertos, tuvo en indagar a el tiempo de elevarse
el suelo de dicho edificio las mayores inundaciones del río
Guadalquivir, en los siglos pasados y éste para levantar
el piso mucho más de todos, como de hecho se experimentó
en la inundación de primero de enero de 1781 que comprendió
los demás edificios Reales y aun los modernos de la fundición
de artillería y no tocó con mucho a la Fábrica
de Tabacos en que el Real erario hubiera perdido algunos millones
de pesos." |
A partir del año citado Van der Borcht va a intervenir en
una serie de obras reales, proponiendo proyectos para restaurar
o completar edificios existentes. Muy probablemente esas obras habrían
sufrido los daños del terremoto de 1755. Este sería
el caso de las que diseña para los Reales Alcázares.
|
Posiblemente también intervendría en la restauración
de la Torre del Oro que sufrió importantes
daños por el terremoto. Esta circunstancia movió al
marqués de Monte-Real a proponer la demolición
de la Torre con el fin de ensanchar el paseo de la margen
izquierda del Guadalquivir. Las protestas de los sevillanos
evitaron su destrucción y el 17 de marzo de 1760 se
acometió una restauración que dotó a
la Torre del Oro de su tercer cuerpo, la linterna cilíndrica
que ahora la remata y que según algunos expertos
se debe al ingeniero militar Sebastián Van
Der Borcht, aunque otros testimonios la atribuyen al
maestro mayor de los Reales Alcázares, Ignacio Moreno.
|
 |
El 5 de abril de 1762 Van der Borcht asciende a Teniente Coronel
de Infantería e ingeniero en segundo, con el consiguiente
aumento de sus retribuciones. Se le asigna un ingeniero sustituto,
Miguel Taramas, tras la muerte de Barnola (1756)
En agosto de 1763 finaliza unas obras que había llevado
a cabo en la Casa de la Moneda, consistentes en la ejecución
de una fachada clasicista que hasta el momento era considerada
de autor desconocido y que, por sus características,
se databa hacia 1790; la profesora Espiau se la atribuye a Van der
Borcht (3). Aquí nuestro ingeniero demuestra
de nuevo tener conocimientos suficientes como para que sus proyectos
trasciendan de la escala arquitectónica a la urbana, con
una clara resolución barroca en su discurso con la ciudad.
En efecto, como ha señalado la profesora Mercedes Espiau:
"La reforma de la Casa de la Moneda camina en esta misma dirección,
ya que la inserción de una portada monumental en la muralla
medieval que rodea la fábrica y su colocación en un
lugar con perspectiva visual la definen como símbolo parlante
de la autoridad y el poder de la Corona. No hay que olvidar que,
al igual que ocurre en la Fábrica de Tabacos, será
el emblema real el que figure en su centro" (3)
En estos mismos años se está construyendo la plaza
de toros de la Maestranza. Parece ser que Van der Borcht
diseña el Palco
Real que descansa sobre la Puerta del Príncipe. Curiosamente,
el grupo escultórico que remata el Palco es obra de Cayetano
de Acosta, el mismo escultor que tallara la Fama para remate
de la puerta principal de la Fábrica de Tabacos.
En julio de 1766 Borcht es cesado en el cargo de dirección
de las obras de las fábricas, sometiéndose a las órdenes
del ingeniero general de Andalucía, por las que se le destina
al Puerto de Santa María, probablemente a alguna obra de
fortificación.
Que la labor desarrollada por Van der Beer fué en extremo
importante lo demuestran cumplidamente las distinciones de que le
hacen objeto los reyes Fernando VI y Carlos III, alcanzando durante
la dirección de las obras el grado de Teniente Coronel y
percibiendo gratificaciones extraordinarias sobre el sueldo, que,
a partir de 1760, llegaron a la suma de mil reales mensuales. En
diversas ocasiones remitió a la Corte planos de las obras
por él proyectadas, y en el último año citado
lo hizo personalmente ante Carlos III acompañado por el ministro
de Hacienda, marqués de Esquilache.
Fotos: Alfonso Pozo
Notas:
(1) Cuevas Alcober, Luis: "Un ejemplar español
de arquitectura industrial del siglo XVIII" ...
(2) Tomo II, folio 1421 y siguientes, Legajo 3095 de
Simancas, recogido por Cuevas Alcober, op.cit. págs. 22-23
(3) Espiau Eizaguirre, Mercedes: "La fachada
de la Casa de la Moneda de Sevilla, obra de Sebastián Van
der Borcht", Archivo Hispalense 1986
|