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Las sedes históricas de la Universidad de Sevilla
Historia:

 

La Real Fábrica de Tabacos de Sevilla: Vision histórica general

Portada Fábrica Tabacos Sevilla
Portada principal de Van der Borcht; estatua de la Fama, de Cayetano Da Costa

La sede de las oficinas centrales de la Universidad de Sevilla y de algunas de sus Facultades, es dentro de la arquitectura industrial del siglo XVIII, el edificio de mayores dimensiones y máxima categoría arquitectónica de su género en España, además de ser uno de los más antiguos de la Europa del Antiguo Régimen. Ocupa un enorme rectángulo de 185 x 147 metros, solamente superado en España por El Escorial, que mide 207 x 162 m.

"Palacio de la industria", como le llama el profesor Bonet Correa, "Escorial tabaquero" como le llamó Richard Ford, el viajero inglés a mediados del XIX, con sus vastas dimensiones y su ostentosa fachada, fue a la vez concebido como un gran contenedor capaz de albergar dentro de sus muros un ingente número de trabajadores, bestias de carga y acémilas para mover ingenios y un mundo sin fin de máquinas y aperos.

En su construcción jugaron un papel muy importante una serie de ingenieros militares procedentes de los Países Bajos y del Norte de España, que se sucedieron paulatinamente confiriéndole al edificio un carácter solemne y monumental. Junto a ellos trabajaron un grupo de arquitectos locales y se formaron varios aparejadores y alarifes, cuyo expertizaje les llevaría a ser posteriormente Maestros mayores de otros edificios y corporaciones

La diversidad de colaboraciones, que proliferaron durante más de cincuenta años, le dio al edificio un cierto carácter híbrido, ya que se aprecian rasgos medievales y militares, como en el hecho de poseer foso y puente levadizo. Hay ecos renacentistas en el esquema general del edificio, que recuerda a la herreriana Lonja (Archivo de Indias), tanto en la planta, remates y composición del patio principal, aparte de motivos inspirados en Serlio y Palladio. Barroca es la fachada principal, la fuente central y una serie de bóvedas de la planta alta en la zona del Rectorado. Finalmente, debido a la cronología de las obras finales -último tercio del siglo XVIII- hay también rasgos neoclásicos, especialmente en la composición de algunos patios, aunque muy pocos de los originales quedan en pie.

iglesia San Pedro (Sevilla)
iglesia de San Pedro, frente a la que estuvieron las primeras fábricas de tabaco de Sevilla

Haciendo una breve introducción histórica, comenzamos con la primitiva Fábrica de Tabacos de Sevilla que se hallaba, al menos desde 1620, en un recinto situado entre la iglesia de San Pedro y la del Buen Suceso, donde había existido anteriormente un corral de comedias, es decir, en la actual Plaza de San Pedro. El recinto, integrado por varias construcciones de dos plantas, fue paulatinamente transformado y ampliado en 1632, 1687 y 1726.

Precisamente, en 1725 con ocasión de la estancia en Sevilla de Próspero Jorge de Verbom, Teniente General e Ingeniero General de España, surgió 1a idea de encomendarle al ingeniero Ignacio Sala el proyecto de las nuevas fábricas, al mismo tiempo que ampliaba el viejo edificio. Sin embargo, aún tardaría en presentar el proyecto tres años, concretamente el 25 de Enero de 1728.

Para la ubicación del edificio se pensó en varios lugares extramuros inmediatos a la Puerta de Jerez. Uno de los sitios propuestos fue entre el Palacio de San Telmo y la Torre del Oro; otro, las Atarazanas; finalmente se eligió el lugar llamado de las Calaveras, por haber servido de enterramiento en época romana y de donde han salido algunas inscripciones publicadas por Hübner, el famoso arqueólogo alemán. Se trata del terreno comprendido entre la Huerta de la Alcoba (en el Alcázar), San Telmo y el convento de San Diego, edificio desaparecido que se hallaba enclavado delante de lo que ocupa hoy el Casino de Exposición. El terreno, que pertenecía fundamentalmente al Ayuntamiento y al Real Colegio Seminario de San Telmo fue valorado en 15.000 rs (510.000 mrs).

Como uno de los males endémicos que azotaban a la ciudad eran las frecuentes avenidas del río, Sala previno la elevación del edificio, de tal forma que en el proyecto se estipulaba que la fábrica quedaba un pie más alto que la riada de 1684 y dos más que la de 1708. El presupuesto de Sala ascendía a 5.844.270 rs. de vellón; en él se indica que por razones de seguridad y firmeza la obra debía ser de cantería, con piedras procedentes de Carmona.

Las obras se iniciaron el 28 de Septiembre de 1728 con la excavación del terreno para hacer los cimientos. Ignacio Sala estuvo al frente de ellas hasta que fue destituido a fines de 1731. El marqués de Verbom había criticado su proyecto y puesto severas objeciones, hasta que le reemplazó por el ingeniero Diego Bordick Deverez, coronel de Infantería, que no tenía la menor experiencia en este tipo de construcciones.

Patio Arrieros Fábrica Tabacos Sevilla
Patio de los Arrieros (el primero). También llamado del Reloj y antiguamente de Las Cuadras. Debió construirse entre 1756 y 1759

Aunque no se han conservado los planos originales, sabemos cómo era el primitivo proyecto a través de diversos informes. Sala había diseñado tres portadas, que se harían con piedra de Morón: "Una de la parte de la ciudad, otra de la parte del rio y otra de la entrada de la fábrica". (Finalmente, sólo se construyó la principal, pues las otras que pueden verse actualmente son de la mitad del siglo XX). El edificio constaba de dos plantas, los soportes serian columnas, en lugar de pilares como se construyó posteriormente y en el remate del segundo piso se habla de miradores y torrecillas. Entre las objeciones de Verbom figuran que la planta baja no tendría luz suficiente, ni sus dependencias iban a estar debidamente aireadas. Los entresuelos propuestos para las viviendas eran muy ahogados. También criticaba el esquema compositivo de la fachada principal, que era disforme y contra las reglas de arquitectura.

El 22 de Octubre de 1731 Bordick presentaba un nuevo anteproyecto que recogía las directrices de Verbom. En síntesis diremos que de los tres pisos que éste sugería, se proyectó una entreplanta, como quedaría definitivamente. La portada prevista tendría un orden toscano en el primer cuerpo y otro dórico en el segundo, lo que tampoco se llevó a cabo. Aunque Cuevas Alcober intentó demostrar que Sala tuvo una intervención definitiva en la construcción de gran parte del edificio, no fue así. La actuación de este ingeniero no sólo se limitó a tres años escasos (1728-1731), sino que además en este período tuvo con frecuencia que ausentarse de Sevilla, para atender a las fortificaciones de Gibraltar y Cádiz.

En suma, sólo diseñó y replanteó parte de los cimientos, parte del foso y dejó el edificio prácticamente a la altura del zócalo, por lo que no pudo construir el Patio principal o de la Moja, ni mucho menos los lucernarios, como propone Cuevas. El esquema fundamental de los cimientos es en planta una cuadrícula formada básicamente por cuatro pilares, cuyos ejes distan entre si 7 varas castellanas (5,87 mts.). Los pilares son de piedra arenisca y sección cruciforme. Sobre ellos estriban los pilares de las dos plantas. El esquema es tan simple, que los patios surgen por omisión de ese esquema modular. Esta estructura reticular es la que ha permitido el cambio de uso de las dependencias y del edificio a lo largo del tiempo, pues la redistribución de espacios sólo necesita variar la tabiquería.

Torre Oro Sevilla
Desembocadura del Tagarete junto a la Torre del Oro, en foto de 1893 de Caparró

Otro punto de la intervención de Sala es el replanteo y construcción de parte del foso. Una de las primeras tareas que hizo este ingeniero fue abovedar el arroyo Tagarete que fluía por la parte exterior de la muralla de la ciudad, para desembocar al pie de la Torre del Oro. Para apreciar mejor en este aspecto qué es lo que había ejecutado Sala, es significativo un plano realizado por Sebastián van der Borcht en 1760, que se halla en el Archivo del Servicio Histórico Militar de Madrid. El foso sólo se había iniciado por la parte de Poniente; el resto aún se discutía por dónde iba a discurrir.

En cuanto al zócalo del edificio que se estaba levantando, según Bordick era muy frágil y defectuoso, por lo que había que construir otro con piedra de Morón. De este mismo material debería labrarse las ventanas, pilastras, arcos y demás adornos, en lugar de la piedra martelilla, como estaba previsto. Por todas estas circunstancias queda claro de que no se había construido nada en altura. (Materiales usados)

A partir de entonces (1731), Bordick figura como Director de las obras hasta su fallecimiento en 1756, aunque en realidad su intervención en el edificio fue muy poco efectiva. En primer lugar porque las obras se suspendieron -por iniciativa de Verbom- por RO de 13 de Septiembre de 1731. Dos años después se intentó reanudar, ya que se dio instrucciones de que se regara la obra, lo que indica que parte del edificio estaba a nivel de cimientos.

En 1735 se suspendieron definitivamente hasta 1750 y aunque todavía vivía Bordick, en ese año fue nombrado director de las obras Van der Borcht.

La intervención de Van der Borcht fue decisiva para la realización de la mayor parte del edificio, pues fueron dieciseis años consecutivos los que estuvo al frente de las obras. A mediados del siglo XVIII, siendo teniente e Ingeniero Extraordinario, solicitó que se le nombrara Capitán del Puerto y Rio de Sevilla. Al parecer no se le concedió el cargo; sin embargo a propuesta del marqués de Ensenada, por RO. de 9 de Agosto de 1750 fue encargado del proyecto y construcción de la Fábrica de Tabacos.

plano de 1758
Plano de Van der Borch de 1758. (para ver leyendas pase ratón)

A partir de este momento su vinculación a Sevilla fue constante, no sólo a través de esta fábrica, sino también en la Capilla Real, donde en 1754 construyó una nueva linterna y en 1771 diseñó la reja. También tuvo una decisiva participación en los Reales Alcázares y en la Torre del Oro, afectados por el terremoto de 1 de Noviembre de 1755.

Reanudadas las obras de la fábrica en 17 de Agosto de 1750, le correspondió a él la construcción del núcleo fundamental del edificio y lo más representativo, como es la crujía de la fachada principal, los patios, las galerías, gran parte del foso y los dos pequeños edificios que flanquean la fachada principal: la Capilla y la Cárcel.

En la copiosa documentación existente en la fábrica actual, dentro de la Sección "Correspondencia de Ensenada", se encuentra abundante información sobre el origen de los materiales constructivos, indicándose por qué terrenos y puentes tienen que pasar las carretas de bueyes con las piedras hasta llegar al pie de la obra. Actualizando las fases constructivas a raíz de los datos que nos suministra la nueva documentación, podemos establecer la siguiente cronología:

La Fama estatua
La Fama, estatua en piedra de Estepa hecha por Cayetano da Costa (1757)

El marco arquitectónico de la portada principal fue construido entre 1751 y 1754, según el diseño de Borcht y la decoración escultórica del portugués Cayetano da Costa. Al año siguiente el mismo artista diseñó la estatua de la Fama que corona la portada, así como las jarras de azucenas que le flanquean. Según el contrato, la estatua debía hacerse con piedra de Estepa; sus alas son de chapas de cobre, que fueron doradas en 1756, estando totalmente ultimada a comienzos del año siguiente.

Con respecto a las jarras de azucenas, conviene recordar que son un tema mariano (aluden a la Inmaculada Concepción); junto con la Giralda forman el escudo heráldico de la Iglesia de Sevilla. Colocadas las azucenas en la torre en 1751, poco antes de la construcción de la portada de la fábrica, sirvieron de motivo de inspiración para las que coronan este edificio. Aunque por su destino fabril no tienen ninguna conexión con el tema mariano, por sus valores estéticos el motivo se puso de moda; ya a mediados del siglo XX se repiten en las portadas de las Facultades de Derecho, Ciencias y Filosofía y Letras.

Al mismo tiempo que se construye la portada principal se inicia la construcción de la Capilla y Cárcel. En 7 de Agosto de 1756 se notifica que están hechos los lucernarios, a los que faltan algunos "chapitelitos". Da Costa hizo también en este año los diseños de sendas fuentes para los patios de la Fieldad y de las Cuadras o del Reloj. No se conserva in situ esta segunda, que dificultaba el movimiento de los arrieros. Hasta hace unos años se conservaba desmantelada y rota, siendo montada por el ingeniero Luis Cuevas Alcober. Se halla emplazada en el jardín, en el ángulo de Poniente, frente a San Telmo. Es de trazas muy sencillas, con un pilón rectangular y un frontis con una carátula para el caño del agua.

Fuente Fábrica Tabacos Sevilla
Fuente que estuvo en el primer patio del edificio; hoy en los jardines de la Universidad. Se quitó de su lugar original porque estorbaba al movimiento de las caballerías. La volvió a montar aquí el ingeniero Luis Cuevas Alcober. Es de trazas muy sencillas, con un pilón rectangular y un frontis con una carátula para el caño de agua

Siguiendo con la exposición cronológica, diremos como dato curioso, que en este año de 1756 hubo un proyecto para instalar la Administración de la fábrica en el Palacio de las Dueñas, de los duques de Alba. Aunque en 1757 se estrenó la fábrica oficialmente, comenzando a funcionar el 9 de Julio del año siguiente, aún quedaban algunas obras por concluir. En 1757 se colocaron los remates de los antepechos, las gárgolas y las losetas blancas y negras de Génova de las escaleras, así como se concluyó la terraza de la azotea. Este es el año que figura en los lucernarios y en la inscripción de la portada:

Rotulo datacion Fabrica Tabacos Sevilla
"DEL REYNADO DE FERNANDO VI AÑO MDCCLVII"

En 1758 Cayetano da Costa terminaba la talla de los cuatro grandes remates de las esquinas, en cuyos frentes posiblemente hay una personificación del viento que sopla en esa dirección, con cabezas infantiles soplando.

Pinaculo de Cayetano Da Costa
Pináculo de la cubierta en el que puede apreciarse caras infantiles que personifican el viento.

Del año siguiente data el reloj de carrillón del primer patio. Su leyenda dice así: "Se hizo en esta Real Fábrica. Año de 1759. Reinando Carlos III. Joseph Gutiérrez fecit".

En un plano de Borcht de 2 de Noviembre de 1760 se refleja cómo aún estaba sin perfilar el entorno del edificio. Así por ejemplo en los frentes Este y Oeste del Foso (fachadas de Derecho y Filosofía), Borcht tenía proyectado sustituir los vértices del rectángulo de la actual calle Palos de la Frontera por sendos chaflanes, lo que "queda reprovado por SM.». Tras el foso previsto había entonces una tapia que se quitaría una vez concluida la excavación.

Por otra parte, como el foso y los jardines de San Telmo iban a impedir el paso de carruajes con destino hacia el barrio de San Bernardo y Carmona, se estipula en el plano un nuevo tránsito tras el convento de San Diego.

Se refleja también la incipiente calle de San Fernando y la Puerta Nueva que accede a ella.

Junto a la Cárcel había un cuerpo de guardia, que tendría soldados del cuerpo de Dragones en las garitas; este cuerpo se encargó de la vigilancia del establecimiento desde su inauguración hasa la década de 1820. En el extremo opuesto, junto a la Capilla, había unas cocheras. Enfrente, al otro lado de la calle, están delineadas 20 viviendas para funcionarios. Precisamente a la altura de la puerta principal se sitúa en ese frente de viviendas el "cuerpo de guardia menor de piquete y resguardo de la puerta de entrada y calle nueba». La casa que ocupaba estaba retranqueada respecto a la línea de fachadas de la calle, creando una especie de plazuela o barreduela. Este cuerpo de guardia debió permanecer allí, probablemente, hasta el derribo de la muralla en 1862.

Soldados en la Fábrica

Como curiosidad debo indicar que no es la única vez que el edificio de la fábrica tuvo un cuerpo armado. Por la fortificación del edificio (su foso, sus garitas, su muralla delantera) y su ubicación estratégica en el acceso sur de la ciudad, durante el siglo XIX fue frecuente la presencia militar en el recinto, en concreto en el ala Este, la que da al Prado de San Sebastián. Entre los episodios militares, cabe destacar la famosa incursión del General carlista Miguel Gómez durante la Primera Guerra Carlista, en mayo de 1836. El pánico se desató en la ciudad ante la cercanía de sus tres mil hombres y la posibilidad de que las tropas reales no pudieran controlar la insurrección; ya habían ocupado Córdoba y se encontraban en Lora del Río. El tesoro catedralicio -incluida la custodia de Juan de Arfe- y de numerosas iglesias se guardó en la Fábrica, como improvisada fortificación. Se trasladó abundante artillería al edificio, especialmente en el ala oriental. Finalmente, no hubo que usarla pues Gómez cambió su rumbo y nunca llegó a pasar por Sevilla.

Este uso militar del edificio fue siempre eventual hasta final de la centuria. En 1883 se instala el Regimiento Montado de Artillería "Brunete" nº 1 en el costado oriental del edificio (que luego será Facultad de Derecho). Se aisló la zona, interior y exteriormente, del espacio fabril. Se le conocía como el "cuartel del foso" y sus componentes solían hacer sus prácticas en el cercano Prado de San Sebastián, como cuenta Joaquín González Moreno en su libro "Calles de Sevilla". De esta ocupación militar hay un magnífico testimonio gráfico del fotógrafo amateur José Caparró, en una instantánea de 1895 (ver foto a la derecha ). Allí permaneció hasta 1929 en que estuvo listo el cuartel de Pineda. Pero poco después la Fábrica volvería a ser la sede del Tercer Batallón del Regimiento de Carros de Combate "Alcázar de Toledo" así como el batallón C.C.C. nº XXVI, que no desalojarían el edificio hasta el 16 de septiembre de 1950, cuando se prepara para el uso universitario.

estado fábrica 1757
Estado de la fábrica en 1757, según Van der Borch. Rotulos añadidos. Ampliar

EL REMATE DE LA OBRA: 1762-63

Siguiendo con la cronología de la construcción hay que subrayar que los años 1762 y 1763 fueron decisivos para la culminación de una serie de obras.

Virgen de los Remedios
Virgen de los Remedios, primitiva titular de la capilla de la Real Fábrica de Tabacos

En el último año citado se estrenó la Capilla, cuyo Retablo Mayor fue diseñado por Julián Ximenes el año anterior, con las imágenes de Nuestra Señora de los Remedios, San José, San Fernando y San Carlos Borromeo.

La iglesia era de una nave y fue ampliada a tres en la segunda mitad del siglo XX. En la nueva reorganización preside la imagen del Cristo de la Buena Muerte, procedente de la antigua Universidad, con lo que el retablo ha sido trasladado a la cabecera de la nave del Evangelio. En 1762 se había colocado las gradas de jaspe y la barandilla del presbiterio, que había sido realizada por Juan Bautista Belloch. El artífice de los ángeles lampareros fue Benito Hita del Castillo.

En estos dos últimos años se construyeron también las garitas defensivas sobre el muro del foso, que fueron construidas por Vicente Catalán Bengoechea y Miguel Cayón. En la actualidad la altura de estas garitas ha descendido sensiblemente al subir el nivel de la calzada.

La figura de Borcht se va a eclipsar en 1766. A los tres meses de la caída del primer ministro, marqués de Esquilache, fue despedido a primeros de julio de ese año por el ministro de Hacienda, Miguel de Musquiz. Dos años después manifestaba que estaba escribiendo un tratado de fortificación, siguiendo el método del mariscal Vauban.

La última noticia que de él se tiene se remonta a Diciembre de 1787, cuando pide ayuda al Rey para la edición de este libro, que fue denegada. Cuando cesó faltaba por concluir el foso del frente de Poniente, que fue ultimado cuatro años después. En dos pilares del puente levadizo que salvaba el foso figura una inscripción sobre los sillares de piedra, cuyo texto se ha trastocado en una moderna remodelación de este acceso. Decía así:

EN EL FELIZ REYNADO DE NTRO CATHOLICO MONARCA D. CARLOS III SE FINALIZO LA OBRA DE ESTE FOSO SIENDO SUPERINTENDENTE DESTAS R. FABRICAS DN. VICENTE CARRASCO DE LA TORRE / AÑO DE 1770

 

  Para saber más...
Morales Sánchez, José: "La Real Fábrica de Tabacos. Arquitectura, territorio y ciudad en la Sevilla del siglo XVIII"; Ed. Focus 1991
Cuevas Alcober, Luis: Un ejemplar español de arquitectura industrial del siglo XVIII; Madrid. Asociación Nacional de Ingenieros Industriales, 1946
Sancho Corbacho, Antonio: Arquitectura barroca sevillana del siglo XVIII; CSIC Madrid 1984
Falcón Márquez, Teodoro: La antigua fábrica de Tabacos; Boletin "Aparejadores" nº 9 diciembre 1982
Bonet Correa, Antonio: "La fábrica de Tabacos de Sevilla: primer edificio de la arquitectura industrial en España"; Catálogo Exposición "Sevilla y el tabaco"; Tabacalera, Sevilla 1984
Rodriguez Gordillo, José Manuel: "Historia de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla"; Ed. Fundación Focus-Abengoa; Sevilla 2005
Rojas-Marcos Rodriguez de Quesada, Sergio: "San Fernando, 3 Un proyecto de la Ilustración"; Sevilla 2003

 

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  "Historia vitae magistra" (Cicerón) Página personal © Alfonso Pozo Ruiz
Enviarme un correo electrónico Miembro del Comisariado del V Centenario Universidad Sevilla y autor de la sección histórica de la web institucional www.quintocentenario.us.es