El origen del apellido Giron
La leyenda de este apellido la cuenta Gudiel -médico personal
y biógrafo de Don Juan Téllez Girón, IV conde
de Ureña- y se remonta al siglo XI.
Cuenta que estando don Rodrigo González, señor
de Cisneros, luchando en La Sagra (1086) contra los moros Alfonso
VII, estuvo éste a punto de morir porque sus enemigos, que
le distinguían por el manto que llevaba echado sobre los
hombros, le formaban cerco a fin de prenderle vivo.
Entonces uno de sus caballeros, precisamente don Rodrigo, arriesgando
su vida, cambió con el Rey de cabalgadura y se puso sobre
sus hombros el manto real. De este modo el Rey pasó desapercibido
mientras que sus enemigos atacaban duramente a don Rodrigo. Pero
éste, "hábil jinete y bravo lidiador", se
defiende arduamente de sus enemigos y logra con sus esfuerzo salvar
la vida, dejando entre ellos pedazos del manto, el cual devuelve
al rey desgarrado, es decir, hecho "jirones".
En agradecimiento por esta hazaña el Rey regala al escudo
de don Rodrigo tres jirones y el bravo caballero cambia su apellido
González por el de Girón. Pone también a su
escudo un caballo por timbre, símbolo del que había
dado al Rey para que huyera, que con el viejo tablero ajedrazado
de los Cisneros, quería decir que para don Rodrigo era un
juego desbaratar ejércitos. Y, como en los cuentos infantiles,
termina casándose con la hija del Rey salvado, doña
Sancha.
El linaje de los Girón
Uno de los sucesores de don Rodrigo, don Gonzalo Ruiz de Girón,
combatió en la batalla del Salado, junto con el rey Alfonso
XI y con él asistió al cerco de Algeciras. Al casar
con la señora de Villasís, doña María
Téllez, a quien llamaban La Raposa, dio a sus hijos el patronímico
de Téllez, que con el anterior Girón forman los apellidos
que la casa ducal de Osuna ha llevado desde entonces.
Otro de los sucesores a quien corresponde la iniciación
del poderío materal de esta familia fue don Pedro Girón,
Veintiocho Maestre de Calatrava. Don Pedro, "servidor y
adversario" alternativa y muy reiteradamente de Enrique
VI, tan pronto medraba a su sombra como se enfrentaba con él:
cuando lo uno, pedía y obtenía grandes mercedes, cuando
lo otro apoderábase de lo que hallaba a su alcance para consolidar
y legitimar sus rapiñas al hacer nuevas paces, a las cuales,
indefectiblemente, seguían otras mercedes y concesiones.
Aprovechando pues toda clase de villas, castillos y ciudades forma
un gran estado. En 1445 asiste al lado del Rey a la batalla de Olmedo
contra la nobleza sublevada y recibe como regio donativo las villas
de Tiedra y Ureña; en 1448, por otra donación
se hace dueño del Castillo de Peñafiel; en 1459, nuevas
mercedes de Enrique IV hacen pasar a sus manos las villas de Gumiel,
Lengayo, Pinel, San Mamés y Briones; adquiere más
tarde las de Fuenteovejuna y Belmez, compra la de Olvera y mediante
trueque se hace dueño de Morón, Cortes y Arahal. No
tardó mucho en acrecentar estas ya extensas propiedades con
la importante plaza de Archidona, valientemente ganada a los moros
en 1462. Luego permutó a la Orden de Calatrava la villa
de Osuna y de esta manera fue el primer dueño de esta
villa.
De sus amores con doña Isabel de la Casa tuvo tres hijos:
Alfonso, Rodrigo y Juan. "Comoquiera que estos hijos no
eran de unión legítima, por su condición de
Maestre impetró y obtuvo de Su Santidad la oportuna dispensa
no sólo para legitimarlos sino para poder renunciar al Maestrazgo
en su hijo don Rodrigo y contraer matrimonio con la Infanta Isabel,
después Reina Católica". Pero murió
en Villarrubia de los Ojos el 2 de mayo de 1446. "De no ser
así, tal vez le hubiera dado muerte doña Beatriz de
Bobadilla antes de verle realizar sus ambiciones, pues había
jurado dar muerte al Maestre de Calatrava antes que verlo unido
con lazo indisoluble a su señora".
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Al ambicioso don Rodrigo le sucedió en el señorío
de Osuna su hijo don Alfonso, primer Conde de Ureña, que
casó con doña Blanca de Herrera, señora de
Pedraza y murió a los quince años. Por su fallecimiento
entra en posesión del Condado de Ureña su hermano
Juan, según disposición testamentaria hecha por poder
por su tío el Marqués de Villena, otro famoso intrigante
de la corte de Enrique IV. El Maestre don Rodrigo, hermano gemelo
de don Juan, murió dando pruebas de gran valor en el cerco
de Loja, quedando como único sucesor de tierras y títulos
don Juan.
En don Juan, II Conde de Ureña, la estirpe de valientes
guerreros y poderosos señores de los Girones, da un sesgo
que luego va a desplegar ampliamente su hijo don Juan, fundador
de la Universidad de Osuna. Fue hombre culto, protector
de Cristóbal Colón y del poeta Juan del Encina. También
valeroso guerrero, que pudo con su valor y su riqueza contrarrestar
el poderío musulmán. Casó con doña Leonor
de la Vega, hija del Condestable de Castilla, con la que tuvo nueve
hijos: Pedro, Rodrigo, Juan, Catalina, Beatriz, Ana, Gabriela, Bernardino
y María, casada con Rodrigo Ponce de León, Duque de
Arcos, de quien Madoz recoge la gloriosa hazaña de la defensa
de Osuna, junto con don Luis de Pernia, capitán de la guarnición.
Su primogénito, don Pedro, el III Conde de Ureña,
que había nacido en Osuna, casó con doña Mencía
de Guzmán, y aunque murió pronto y sin sucesión
masculina -sólo tuvo una hija, Mencía- tomó
parte en las Comunidades de Castilla, reconciliándose después
con el Emperador Carlos. Ya anteriormente quiso también resolver
antiguos pleitos de familia y estuvo a punto de resucitar la época
feudal, poniendo el reino de Sevilla a punto de perderse.
Rodrigo murió joven y, por consiguiente, don Juan, a la
muerte de su padre hereda el Condado de Ureña, el día
de San Marcos del añor 1531, cuando tenía 37 años
de edad.
Don Juan Téllez Girón, el IV Conde de Ureña,
enriquecerá este linaje de guerreros y poderosos con la dimensión
culta que había apuntado el II Conde de Ureña, del
mismo nombre. Su poderosa personalidad le hará pasar a la
historia con el sobrenombre del Santo, y sobre sus obras
religiosas, benéficas y culturales la historia no pasará
en vano.
Su hijo Pedro sería el I Duque de Osuna en 1562, título
otorgado por Felipe II
Biografía
y fundaciones de don Juan Téllez Girón, IV Conde de
Ureña
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