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Historia de la Universidad de Sevilla
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Historia:

 

Juan Téllez Giron, IV conde de Ureña (1494-1558)

retrato
don Juan Téllez Girón, IV Conde de Ureña, fundador de la antigua Universidad de Osuna (Sevilla). Es el padre del I Duque de Osuna. Su esposa era doña María de la Cueva

Por nacimiento don Juan era hidalgo; siendo el tercero de los hijos de don Juan Téllez Girón, no tenía derechos sucesorios. Había nacido en Osuna; ningún biógrafo habla de su fecha de nacimiento con certeza, pero todos dan como probable el año 1494. Su partida de nacimiento tal vez se quemara en un violento incendio que destruyó la iglesia del Castillo.

Su padre, puesto que tenía dos hijos mayores que él y no parecía probable que fuese el heredero, lo inclinó intencionadamente al estudio de las letras y artes liberales, música y pintura, aficiones que desarrolló muy especialmente en sus numerosas fundaciones. Gudiel, su primer biógrafo, dice que en su niñez "le hicieron deprender letras, y así se dio a la gramática y a la música, en las cuales dos disciplinas fue tan aventajado que cualquier libro escrito en lengua latina de cualquiera facultades tan claro entendía que los trasladaba al castellano con mucha facilidad, y cualquiera voz por dificultosa que fuese, cantaba sueltamente y con algunos avisos y gracias musicales, componía algunas cosas que sonaban dulcemente. Oyó algún tiempo la lección de los Sagrados Cánones, de los cuales tuvo mediana noticia y no menor de las ciencias liberales".

Parece ser que los primeros años de su mocedad y madurez los pasó en Arahal en una casa que compró, y que vivía de la modesta pensión que le habían asignado sus padres y, muy especialmente, su madre, doña Leonor de la Vega, que siempre le demostró particular afecto y a quien, según Gudiel, "mucho parecía en ella, en rostro y cuerpo, y la religión y reverencia del culto divino". El le correspondió generosamente pues la misma Universidad que fundó lo hizo por el alma de su ascendiente (ver leitmotiv fundacional).

De esta forma, así como sus mayores habían sido hombres de guerra, don Juan fué sin duda un hombre de paz, culto y refinado. Más adelante quiso demostrar el afecto que sentía por la villa de Arahal y la hizo repoblar cuando era tan sólo una aldea sujeta a la de Morón y realizó en ella varias fundaciones.

En Arahal le sorprende una jugada del destino: muerto su hermano Pedro, su única hija Mencía, por la claúsula de asignación que regía en el mayorazgo de los Girones, cambiaba de segundón pobre a uno de los primeros magnates castellanos el 25 de abril de 1531, en que moría su hermano Pedro en Sevilla.

De su retrato físico, la mejor descripción es de Gudiel, su médico personal y biógrafo:

retrato  "Fue el Conde don Juan de hermosa presencia, de aspecto venerable, mediano de cuerpo antes alto que bajo, y el rostro abultado, calvo, la frente grande, ancha y sin arrugas, los ojos leonados, grandes y hermosos, la nariz proporcionada y un poco gruesa al cabo, la boca mediana y muy graciosa, las barbas canas, cuando yo las conocí, largas y no espesas, las manos también largas y abultadas, el cuerpo lleno, las piernas delgadas sin fealdad, la voz delicada y suave; era de claro entendimiento y de reposado juicio, de entrañas blandas y amorosas; su trato y conversación eran llenos de discreción y dulzura, que aficionaba a todos los que con él conversaban"

Con la herencia del Mayorazgo se inicia su carrera pública. Fue don Juan "Camarero Mayor" de S.M. el Emperador Carlos V, Notario Mayor de Catilla y asistió a las Cortes de Toledo en 1539. Tuvo una de las fortunas más cuantiosas de Andalucía, con unos 150.000 ducados de renta.

Casó el día de San Marcos con doña María de la Cueva, hija del Duque de Albuquerque, "que en piedad no le iba a la zaga al ilustre Conde", lo que pudo demostrar con más fundaciones tras la muerte del esposo. Tuvieron un hijo primogénito, Pedro y cinco hijas. Su heredero Pedro, V conde de Ureña, será nombrado I Duque de Osuna por Felipe II en 1562, inaugurándose así una de las castas nobiliarias más poderosas de España, la Casa Ducal de Osuna.

Tras realizar numerosísimas fundaciones, falleció don Juan en su palacio de Osuna el 19 de mayo de 1588, entre las 10 y las 11 de la mañana, al parecer de fuertes calenturas, a los 64 años de edad. Estaban allí don Pedro, su hijo; su yerno, el Marqués de Vélez, y el Duque de Arcos, su sobrino. A sus hombros fue conducido desde el palacio a la Capilla del Santo Sepulcro. Le formaron cortejo de acompañamiento el rector y claustro de la Universidad y capilla del Colegio, el canciller de la misma y abad de la Colegiata con los curas de ella, los frailes de Santo Domingo, de San Francisco, de Terceros, de Mínimos, del Carmelo y Agustinos, y cuantas figuras de la Iglesia y del Estado le rodearon en sus últimos momentos.

El epitafio que hay sobre su tumba, en la Cripta-Panteón Ducal de la Colegiata, dice así:

tumba "Aquí yace el Ilmo. y Excmo. Sr. D. Juan Téllez Girón, IV Conde de Ureña, gran cristiano y amigo de obras santas en las cuales empleó su vida y su hacienda, reedificando muchas iglesias y casas de oración en sus Estados, fundando y dotando en el de esta Andalucía 16 Monasterios, la Universidad y el Colegio, Iglesia Colegial de aquí y esta Capilla del Santo Sepulcro, para entierro de sus padres. Fue casado con la Ilma. y Excma. señora Doña María de la Cueva, y murió antes que ella y muy santamente con grande fervor y ayuda de Nuestro Señor, día de la Ascensión como lo había deseado, en esta su villa de Osuna a 19 de mayo de 1558"

Había otorgado testamento y codicilo cerrados el 12 de octubre de 1556 y el 5 de mayo de 1558 respectivamente.

Después de su fallecimiento, su esposa continuó la obra de las fundaciones con el Convento de las Monjas Clarisas de Osuna y el de la Mínimas de Archidona. Murió doña María en el Palacio Real de Madrid el 9 de abril de 1566. Sus restos se depositaron en el Monasterio de Santa María de la Cruz, de monjas franciscanas, cercano a Madrid, hasta que su hijo don Pedro los trasladó a Osuna. Hoy descansan muy cerca de los de su esposo, en la capilla del Santo Sepulcro.

Para saber más...
El origen del apellido Girón y su linaje

La fundaciones

retablo Osuna
Retablo mayor de la Iglesia Colegial o Colegiata de Osuna, fundada por el IV Conde de Ureña, 1535-1539

En los pocos rasgos personales que conocemos de su vida, en sus numerosas fundaciones y en su testamento vemos reflejarse la personalidad de don Juan como una figura de encrucijada de singular interés. Tenía don Juan un concepto medieval de la existencia, de trascendencia religiosa, pero tenía también una formación de tipo humanista y un espíritu tan cultivado -"cantaba con gracia y arreglo"- que le sitúan en un plano claramente renacentista. Medieval es el espíritu religioso de muchas de sus fundaciones, pero claramente renacentista es la intención de fundar una Universidad, la de perpetuarse en una capilla sepulcral y el arte que inspira las mismas.

Hombre de encrucijada también en su linaje, es el prototipo que suele suceder a una generación de conquistadores y otra de acrecentadores de fortuna, es el hombre de la tercera generación el que nace señor y continúa siéndolo, el que derrama generoso una fortuna heredada en vez de poner su empeño en acrecentarla, si bien hay que reconocer que fue buen administrador de la misma y que no inició su gran empresa de las fundaciones hasta que no saneó aquella y pagó las numerosas deudas dejadas por su padre y que su hermano no satisfizo.

La mayor parte de sus fundaciones son obra de él mismo, desde su concepción hasta la ejecución del último detalle. Si pensamos que todas ellas -un hospital, 16 monasterios, la Universidad, la iglesia Colegial y la Capilla del Santo Sepulcro- las hizo en menos de treinta años, no podemos menos de asombrarnos de su capacidad de realización.

Cuando don Juan se convierte en el IV Conde de Ureña, traslada su residencia a Osuna -Sevilla, a 80 kms. de la capital- al castillo donde vivían sus padres y, a imitación del cardenal Cisneros en Alcalá de Henares, piensa en la creación de una universidad. Antes, realiza otras fundaciones clericales y monásticas en la villa. Manda levantar la Iglesia Colegiata (1535), con una hermosa cripta donde enterrar a sus padres y descendientes, popularmente conocida como el "Escorial de los Duques de Osuna", habiéndose anticipado unos años al panteón escurialense. Su fervor religioso hizo que se le conociera como "El Santo".

Ante Alonso de la Cámara, escribano, hace la escritura de fundación del Colegio-Universidad de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre de 1548, el mismo día en que se bendijo la capilla del edificio, ya construido a su cargo. Lo dotó con quince cátedras mayores en la Universidad y ocho menores en el Colegio, siendo veinte los colegiales permanentemente, con casa y comida, y en la Universidad treinta y seis estudiantes, a los que el Colegio da ración de comida y calzado:

 "..otras ochos cátedras menores, con que continuamente se menee el exercicio de las letras en el dicho Colegio, que tengan de institución cada una dellas diez mil maravedíes, las quales ocho cátedras han de ser dos de cánones, dos de leyes, y dos de matemáticas, y dos de latinidad y poesía; y para que esté el dicho Colegio poblado de número de colegiales continuos reunidos en el dicho colegio, que hayan oido o cursado o empezado a cursar en otras universidades primero que en el dicho Colegio sean recibidos, porque se tiene experiencia de las personas poco exercitadas, que raras veces salen tan letrados como convenía que lo fuesen para obtener el grado de honor que en remuneración de los trabajos y vigilias del estudio se suelen dar a las personas beneméritas, a los quales veinte dichos colegiales la dicha casa y colegio de Santa Concepción dé a cada uno de ellos a comer dos tablas cada día, a mañana y noche, en refectorio, cuya pitanza y razón sea tres platos de viandas, sin el pan e sin el vino, muy concertadamente dado y con mucha limpieza en las mesas...

...Y por cuanto por ser nueva universidad conviene ordenar que haya en ella desde luego copia de estudiantes demás de los que vinieron de fuera parte a oir, digo que el colegio será bien que dé ración a treinta y seis estudiantes que sean pobres, mancebos de habilidad, los doce gramáticos y los doce artistas y los doce teólogos, socorriendo a cada estudiante destos para su mantenimiento con cinco maravedís y dos libras de pan cocido cada uno cada día, y un par de zapatos de cuero negro cada un mes, que valgan dos reales; y estos estudiantes... mando que sean todos hijos de vasallos míos, naturales de mis tierras y estados que yo tengo en el Andalucía"

Escritura de fundación del Colegio-Universidad de Osuna, 1548
Recogida por F. Fernández Marin en "Cervantes y la Universidad de Osuna", 1899

capilla
Capilla de la Colegiata, en la nave de la epístola, "por donde se entra a la capilla del Sepulcro que yo he fundado"

Más aún, el 7 de octubre de 1552, el fundador hizo escritura de donación de la capilla colateral a la de la epístola de la Colegiata, "por donde se entra a la capilla del Sepulcro que yo he fundado", que está bajo la advocación de la Concepción de Nuestra Señora, para enterramiento de todas las personas de la universidad: "Rector, Canciller, colegiales, catedráticos, Doctores, Maestros de dicho colegio y Universidad tan solamente que por el tiempo en ella falleciesen ... sin que hayan de dar nada por ello, ofreciendo como limosna a Dios Nuestro Señor los gastos que en ella se produjesen"

Además de las fundaciones en Osuna, realizó en Morón el Monasterio del Corpus Christi, de la Orden de San Francisco, y en la villa de Arahal el Monasterio de Nuestra Señora de la Victoria, de la Orden de los Mínimos, y en la villa de Olvera el Monasterio de la Natividad de Nuestra Señora de los Caños Santos, de la Tercera Regla de San Francisco, y en la villa de Archidona el Monasterio de Santa Catalina,, de la Orden de los Mínimos; en la villa de Cazalla el de Nuestra Señora de la Candelaria, de la misma Orden. También fundó en Archidona un convento de Santo Domingo, en cumplimiento de la promesa de si Dios le daba un hijo varón, cuando nación don Pedro, su inmediato sucesor, que sería el I Duque de Osuna.

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  "Historia vitae magistra" (Cicerón) Página personal © Alfonso Pozo Ruiz
Enviarme un correo electrónico Miembro del Comisariado del V Centenario Universidad Sevilla y autor de la sección histórica de la web institucional www.quintocentenario.us.es