Portada de la web Alma Mater Hispalense
Historia de la Universidad de Sevilla
Patrimonio histórico-artístico de la Universidad de Sevilla
Las sedes históricas de la Universidad de Sevilla
Historia:

 

El edificio de la antigua Universidad de Osuna

Al pasar con el ratón por los enlaces podrá ver su imagen

La antigua Universidad de Osuna

En la colina que domina Osuna, el llamado cerro del Higuerón, decidió don Juan Téllez levantar su Colegio-Universidad, junto a la Colegiata que también el patrocinara y el Hospital de la Encarnación (luego Monasterio).

Según la tradición, el mismo conde de Ureña hizo los planos, levantando una fábrica de planta cuadrangular, rematada en los ángulos con torres pinaculares, hecha en sillares de piedra de color dorado para formar el cuerpo del edificio; la piedra se extrajo de canteras cercanas. La sobriedad cromática y constructiva de los paramentos contrasta con los azulejos de las cúpulas de los torreones, que dan un aspecto palaciego al conjunto.

La sencilla portada, un arco de medio punto, está flanqueada por un dintel labrado sobre el cual está colocada la efigie de la Purísima Concepción de Nuestra Señora, advocación bajo la cual está la fundación.

El edificio tiene como eje central un claustro cuadrado que consta de dos plantas, también con seis arcos de medio punto. En su centro hay un algibe con brocal labrado. La parte baja estaba destinada a las clases, capilla, sala de grados y sala rectoral. En la parte alta estaban los cuartos de los colegiales, cuyas puertas estaban finamente labradas. Las clases tenían sus cátedras, balaustres y gradas. La escalera del claustro, con rico pasamanos, ubicada en la esquina cercana a la entrada, está decorada en su bóveda con yeserías fechadas en el año fundacional, con motivos extraídos de Serlio y desembarca en la planta alta con una portada plateresca.

Pinturas de la "Girona" (Sala Grados) / Paraninfo

Según la leyenda, el mismo Conde de Ureña pintó la Sala de Grados, que precisamente por eso se le llamó y continúa llamándose la Girona (por su segundo apellido: Girón). De las pinturas que se conservan en la actualidad no se puede decir cuáles fueron de la mano del Conde y cuáles no. Tiene en los cuatro ángulos la figura de los cuatro Santos Padres -Ambrosio, Agustín, Jerónimo y Gregorio- y en la parte central una imagen de la Virgen -lo más valioso artísticamente- sobre un paisaje renacentista italiano. Todo fue lamentablemente retocado en el siglo XIX. Debió tener una sillería de caoba rodeando la pieza y un sitial de mármol "perfectamente labrado" en el centro, donde se situaba el graduando, de los que no queda absolutamente nada.

La Biblioteca ocupaba en un principio, al parecer, la sala que había en la parte alta, a lo largo de la fachada principal del edificio. Más adelante ésta sería la sala rectoral alta y hoy el Paraninfo o salón de actos. Para acceder a él, una magnífica puerta. Su techumbre, que se conserva íntegramente, es bellísima, de madera pintada al estilo plateresco. En las paredes se colocaron y aún permanecen los retratos de los hijos ilustres, entre ellos los seis que donó en 1785 el entonces Rector don José María Robles. Son los del padre Diego de Avellaneda, del Sr. Barrios de San Millán, del Sr. Gómez de Arellano, don Pedro Salazar, don Antonio de Morga y don Fernando de Ojeda.

La capilla está situada en la planta baja, a la derecha de la entrada, enfrente de la Girona. Conserva su techumbre de madera decorada elegantemente. En el retablo había siete notables pinturas en tabla, atribuidas hoy a Hernando de Sturmio (1), de las que se conservan cuatro.

capilla
La capilla del antiguo Colegio-Universidad de Osuna. Cuando el rector y colegiales tenían algún asunto que tratar acostumbraban reunirse en la capilla del Colegio y de ahí tomaron el nombre de "capillas". Había un secretario que levantaba acta de ellas en el llamado "libro de capillas"

La verja que separa la capilla mayor del resto de la iglesia es de hierro, decorada al mismo estilo que la de la capilla del Santo Sepulcro de la Colegiata. A ambos lados del altar estaban las estatuas orantes del fundador y su esposa, lamentablemente desaparecidas, ocupado hoy su lugar dos retratos de los fundadores, de escasa calidad artística y sin ninguna fidelidad si hemos de dar crédito al retrato literario que del fundador hizo Gudiel, su médico personal y biógrafo.

No podía faltar un púlpito de madera en la pared del evangelio y un sencillo coro, muy diáfano por su barandilla, que nos obliga a contemplar la belleza del artesonado.

Este edificio, a lo largo del tiempo en que fue sede de la Universidad, no sufrió ninguna reforma importante. En cuanto a obras en sí sólo se registran en las capillas, ya que el cuidado del edificio dependía de ésta, no del claustro de la Universidad, y ligeras reparaciones para su conservación, así como la habilitación de un cuarto rectoral en la parte alta. En cambio, sí hubo algunas transformaciones en el mobiliario y, sobre todo, un progresivo aumento de la "plata y alhajas" a base de donaciones de antiguos colegiales.

En cuanto a las vicisitudes del edificio, hay que hacer constar que, clausurado el Colegio-Universidad por la Dirección General de Estudios en 1807, e interrumpida poco antes la vida en común, esta casa se fue deteriorando, y cuando por la intervención de la Junta Suprema de Sevilla se procede a abrir la Universidad, el Rector debió solicitar en 1808 al presidente de la Real Sociedad Patriótica de la villa de Osuna que se le permitiera abrir algunas habitaciones para establecer en ellas las clases hasta que se habilitaran las de la Universidad. El 28 de enero de 1810 entraron los franceses en Osuna y se acuartelaron en ella, con lo cual el edificio sufrió aún más.

Tras dejar de ser universidad se utilizó como Instituto de Segunda Enseñanza hasta tiempos muy recientes. Para su adaptación apenas necesitó más reformas que la redistribución de espacios. En la actualidad, afortunadamene ha vuelto a sus orígenes recuperando su uso universitario, siendo una Escuela Universitaria adscrita a la Universidad de Sevilla.

(1) Sturmio es un pintor renacentista, de origen holandes y afincado en Sevilla, autor del retablo de los Evangelistas de la catedral de Sevilla. También colaboró en el retablo mayor de la iglesia de San Pedro, en Arcos de la Frontera y en la iglesia de Santa María de la Asunción de Alcalá del Rio.

Fotos: Alfonso Pozo

Mi agradecimiento a don Patricio Rodriguez Buzón, por su gentileza y las facilidades dadas

Historia de la universidad de Osuna | El Edificio: descripción e imágenes | Los estudiantes | Biografía del fundador | El leitmotiv y patrimonio fundacional | La extinción de la universidad

página anteriorpágina principal
  "Historia vitae magistra" (Cicerón) Página personal © Alfonso Pozo Ruiz
Enviarme un correo electrónico Miembro del Comisariado del V Centenario Universidad Sevilla y autor de la sección histórica de la web institucional www.quintocentenario.us.es