¿Cómo era la Sevilla que vio nacer su Universidad,
a comienzos del siglo XVI?
Quizás una de las etapas más gloriosas en la
historia de Sevilla, momentos en que fue capital del mundo conocido,
del antiguo (Europa) y del Nuevo (América). Cuando la
ciudad se llena de gentes de muy diversos países; cuando
el oro y la plata circula con fluidez; una ciudad en la que
conviven judios conversos, cristianos viejos, moriscos, esclavos,
nobles, clérigos y plebeyos.
Pero donde hubo opulencia, hubo miseria; donde hay luces
hay sombras. También hubo pícaros, rameras y
ladrones; epidemias, inundaciones y hambrunas. Mi objetivo
es dar unas pinceladas sobre algunos de los aspectos que puedan
acercarnos a la historia local en el Renacimiento, que estimule
la curiosidad por la abundante bibliografía que existe.
"Sevilla era bien acomodada para cualquier
granjería, y tanto se lleve a vender, como se compra,
porque hay mercantes para todo. Es patria común, dehesa
franca, nudo ciego, campo abierto, globo sin fin, madre de huérfanos
y capa de pecadores, donde todo es necesidad y ninguno la tiene"
(Mateo Alemán, Vida del pícaro
Guzmán de Alfarache, Parte I Libro 1 Cap. II)