| Escultura de San Ignacio de Loyola, realizada
en 1610 por Juan Martínez Montañez y policromada
por Francisco Pacheco, para la Casa Profesa de la Compañía
de Jesús, que después pasó al patrimonio
universitario. Se realizó con motivo de la beatificación
de este santo en 1609.
San Ignacio fue el fundador de la Compañía
de Jesús. Antes de las reformas efectuadas en el siglo
XIX, esta efigie presidía el antiguo retablo del crucero,
ubicado en el flanco del evangelio. Ahora, en su lugar hay
otro con las imágenes titulares de la Hermandad del
Valle. En la actualidad se expone sobre un pedestal, colocado
en el flanco de la epístola (a la derecha del retablo
mayor de la iglesia, según se mira).
La policromía, efectuada por el afamado pintor sevillano
Francisco Pacheco. Se trata de una figura de vestir.
El maniquí, recubierto de oscuras telas encoladas en
el siglo XIX, está concebido para lucir sotana, manteo
u ornamentos sagrados en las solemnidades litúrgicas.
Es de mediana estatura, semicalvo y con poca barba. Sus facciones
se hacen eco de los retratos conocidos de San Ignacio. Así
lo representa, entre otros, Sánchez Coello. Con sentida
y penetrante mirada contempla la cruz que porta en su diestra,
atributo iconográfico que sustituye a la custodia-ostensorio
original.
Afortunadamente, Francisco Pacheco será quien documente
la obra que nos ocupa. Al referirse a ella, comenta que
la policromó de su propia mano, que fue realizada por
Juan Martinez Montañéz en 1610 y que está
convencido que "aventaja a cuantas imágenes
se han hecho de este glorioso santo porque parece verdaderamente
vivo".
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