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Historia de la Universidad de Sevilla
Patrimonio histórico-artístico de la Universidad de Sevilla
Las sedes históricas de la Universidad de Sevilla
Historia:

 

Incunables de la Universidad de Sevilla

Se consideran incunables a los libros impresos desde la invención de la imprenta -aprox. 1460- hasta el año 1500 inclusive. El término procede del latín incunabula: pañales [1]. La Biblioteca de la Universidad de Sevilla posee 298 ejemplares de esta época. Por su valor artístico, merece la pena reproducir algunos de sus ejemplares. (Puede ver un detalle pasando el ratón sobre las imágenes)

Biblia Latina. Novum Testamentum
(Maguncia: Johannes Gutenberg, 1454-1456)

Ejemplar procedente de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús de Sevilla, que fue sede de la Universidad de Sevilla durante dos siglos. Fué adquirido por la Biblioteca en 1845.

Sin duda alguna ésta es la obra más valiosa, con mucho, que posee la Universidad, ya que se trata del segundo tomo de la llamada Biblia de las 42 líneas, generalmente considerada como el primer "libro" impreso. Impresa en bella letra gótica, a dos columnas de 42 líneas cada una a partir de la hoja 11, con capitales en rojo, azul y dorado, la obra destaca por la belleza de su impresión y composición.

Verdadera joya bibliográfica, en España sólo se tiene constancia de la existencia de este tomo del Nuevo Testamento y de otro en la Biblioteca Pública de Burgos, donde se conserva además uno del Antiguo Testamento. Gutenberg hizo una tirada de 150 ejemplares en papel y 50 en pergamino: se conservan unos 46 o 47 -los autores no se ponen de acuerdo en este punto-. Es la única obra que se considera completamente suya sin duda, aunque no lleva marca de imprenta, firma ni fecha o lugar de publicación.

Johann Gensfleish (Maguncia, 1395/99-1467/68), quien adoptó el apellido Gutenberg del nombre de una propiedad familiar, pasó varios años de destierro en Estrasburgo donde pretendió comercializar ciertos inventos industriales como el de la reproducción mecánica de libros. (2)

Aritóteles: Tres libros de retórica.
Sevilla 1465.

Encuadernación original del siglo XV. Realizado para Per Afán de Ribera II, debe proceder de la Cartuja de Santa María de las Cuevas.

Biblia Sacra Vulgata Latina
segunda mitad del s. XV

Pergamino. Encuadernación del s. XIX en piel marrón con hierros dorados. Procede, posiblemente de la Biblioteca Pública de San Acacio de Sevilla.

Jacobo Philipus de Bergamo
Suplementum chronicarum orbis ab initio mundi. 1486

Esta historia del mundo, obra del agustino Fr. Jacobo Felipe de Bérgamo, comprende desde la Creación hasta el mismo año 1486 en que fué editada. Sólo se conocen cinco ejemplares en bibliotecas españolas. La Universidad posee también otro ejemplar al que le faltan las hojas 2 y 3.

Nicolás de Lyra. Postillae literralis in Vetus et Novum Testamentum
Sevilla 1450-1465

Pergamino [3]. Encuadernación del siglo XIX
Realizado para Per Afan de Ribera II. Procede de la Biblioteca de la Cartuja de Santa María de las Cuevas.

Salterio, 1496-98
"Psalterium Graecum" Venecia, Aldus Manutius [4]

Sólo se conocen 6 ejemplares en bibliotecas españolas. Lleva el sello del Colegio de San Hermenegildo, de la Compañía de Jesús en Sevilla.

Integramente impreso con tipos griegos a dos tintas, este magnífico Psalterium constituye una de las joyas bibliográficas más valiosas que posee la Universidad. Aunque no se sabe con exactitud su fecha de impresión, se supone que no debió hacerse más allá de mediados de 1498 en que sus tipos quedaron fuera de uso.

Pedro de Herentals, prior floreffiensis: "Expositio in psalterii. San Jerónimo: Expositio in Danielem"
Brujas o Gante, 1490; pergamino

Realizado para Rafael de Mercatellis(1437-1508), abad de San Bavón de Gante desde 1478 y obispo "in partibus" de Rodas de Cilicia en 1487, según consta en el colofón [5] y en las armas del incipit. Fue un bibliófilo que perteneció al primer círculo de humanistas de Gante

Corpus Iuris Canonici. Decretum
Ejemplar de 1498, del que hay otros seis en bibliotecas españolas

Recoge esta bella edición el famoso Liber Decretorum o Decretum del monge camalduense Juan Graciano (+ hacia 1160), con los comentarios de dos juristas de la primera parte del siglo XIII, Bartholomeus Brixiensis, catedrático de la Universidad de Bolonia, y Johannes Semecae.

Su impresor, Andrea Torresano, suegro de Aldo Manucio con quien se asoció en 1508, fue uno de los mejores que trabajaron en Venecia en la época dorada de su imprenta, de lo que es buena muestra esta edición y el Breviarum carmelitanum.

Sin portada aún, como ocurre en la mayoría de los incunables [6], lleva en el recto de su primera hoja: "Summa decreti. Liber decretorum distinguitur in tres partes. Prima dicitur distinctiones quia, distincta e: in 101 particulas quarum quodlibet distinctio vocatur".

San Jeronimo: rubricae morales ex doctrina
siglo XV, segunda mitad; pergamino

Este códice fue confeccionado en la segunda mitad del siglo XV para un personaje de la nobleza, como indican las armas en uno de los folios. Recoge dos obras de San Jerónimo con sus respectivos índices. Son obras de moral cristiana, cuya lectura es propia de los círculos privilegiados, aunque laicos, de fines de la Edad Media, al igual que los Libros de Horas. La decoración del volumen tiene 50 iniciales decoradas que resaltan cada capítulo

Códice Varron
Pergamino, siglo XV

Marco Terencio Varrón: de lengua latina de disciplina originum verborum

Donado por el bibliófilo andaluz Manuel Andérica y Martínez (hacia 1864)

montalvo

Alfonso Diaz de Montalvo, 1477
Repertorium quaestionum super Nicolaum de Tudeschis in libros Decretalium - Hispali: Antonius Martinez, Alfonsus de Portu et Bartholomaeus Segura

El Repertorium de Diaz de Montalvo y el Sacramental de Sánchez de Vercial son las primeras obras impresas en Sevilla de fecha conocida: 1477

En el Repertorium Montalvo, Consejero de los Reyes Católicos, hace una recopilación de leyes y ordenanzas del Reino de Castilla, sintetizando la doctrina de varios autores, sobre todo de Nicolo Tudeschi. La buena impresión del libro, en letra gótica y romana a dos columnas, sin foliación, se debe a tres impresores de apellido español, dato muy interesante pues, como es sabido, los primeros que imprimieron en España procedían generalmente de Alemania u otro pais europeo. Este ejemplar procede de la antigua "Librería común de San Francisco, de Sevilla".

Historia del mundo, de Werner Rolevinck, 1480
Fasciculus temporum... -Hispali: Bartholameus Segura et Alfonsus de Portu

Werner Rolevinck, cartujo alemán (1425-1502), escribió sobre varios temas pero se hizo famoso por esta historia del mundo al estilo de la época. La obra se editó por primera vez en Venecia en 1470, y de esa edición es copia exacta esta de Sevilla, impresa en letra gótica y romana, y a la que dan especial interés sus grabados en madera.

Es considerado el primer libro con ilustraciones impreso en España, así como el primero que utiliza los números arábigos en texto y foliación. Sin portada propia ni foliación independiente, incluye también la obra de Diógenes Laercio Auctoritates de vita et moribus philosophorum. Este ejemplar procede de la antigua Casa Profesa de los jesuítas de Sevilla.

rolevinck
colonna
colonna

Franceso Colonna, 1499
Hypnerotomachia Poliphili.- Venetiis: Aldus Manutius

Edición princeps de este valioso incunable, obra de ficción, simbólica, conocida como Sueño de Polifilio, que destaca tanto por su temática como por los bellos y numerosos grabados en madera y la perfecta impresión de Aldo Manucio, el gran impresor veneciano, en letra romana con caracteres griegos y hebreos.

Si en un primer momento la obra de Colonna (1433-1527) no tuvo éxito, a partir de la segunda edición (Venecia, 1545) se tradujo al francés y su influencia se refleja en la literatura de Francia y España.

Este ejemplar procede de la antigua Casa Profesa de los jesuítas en Sevilla. Le faltan las 4 primeras hojas pero está muy bien conservado. Existe una edición facsímil y traducción castellana, con introducción y notas de Pilar Pedraza, hecha por la Galería-Librería Yerba de Murcia, 1981.

 

  Para saber más...
"Las universidades andaluzas y el libro"; Junta de Andalucía; Córdoba, 1994
"Un tesoro en la Universidad de Sevilla: Incunables y obras de los Siglos XVI y XVII" / Caracuel Moyano, Rocio;Domínguez Guzmán, Aurora /Universidad de Sevilla, 1993
webs Incunables, post-incunables y libros antiguos, por Julián Martín Abad; Jefe del Servicio de Manuscritos, Incunables y Raros de la Biblioteca Nacional de España.
Incunables en las bibliotecas andaluzas; Digitalizaciones en la Biblioteca Virtual de Andalucía
Historia del libro
Los incunables en la historia del libro | Patrimonio bibliográfico de la Universidad de Sevilla | Libros del siglo XVI | Libros del siglo XVII | Impresos del siglo XVIII

Notas:

(1) latín incunabula,orum: cuna, origen, primera niñez; pañales. Los historiadores de la imprenta empezaron a hablar en el siglo XVII de la época incunable refiriéndose a los primeros años de su existencia, es decir, cuando la imprenta, estaba en los tiempos de cuna. El término latino, aplicado a una categoría de libros, fue empleado por primera vez por el librero holandés Cornelio van Beughem en el repertorio que tituló "Incunabula typographiae" (Amsterdam, 1688). Después se dió el calificativo de incunables a los libros que aparecieron en aquel período. Generalizada la denominación se fijó trás algunas tentativas y dudas, el límite último del período, que se hízo coincidir con el final del siglo XV, fecha aceptada por todos. [Volver al punto de lectura]

(2) No son muchos los datos sobre la vida de Gutenberg ni sobre su actividad, aunque se conservan documentos que se refieren a él y su trabajo. Nació en Maguncia, centro comercial de relativa importancia, en el seno de una familia de orfebres, profesión que también fue la suya. Su vida transcurrió entre su ciudad natal y Estrasburgo. Allí debió iniciar su actividad industrial. Tuvo que pedir un crédito a un capitalista, Johann Fust, con el que formó una sociedad. En el taller que crearon se terminó de imprimir en 1456, aunque se iniciara quizá un par de años antes, la llamada Biblia de las 42 líneas o de Mazarino, considerada el primer libro impreso. Pero en ella no consta ni la fecha, ni el lugar, ni el nombre del impresor. Gutemberg nunca pretendió hacer un beneficio a la humanidad y no aspiró, por tanto, a la gloria del reconocimiento de sus contemporáneos. Más de veinte años tuvo que emplear Gutemberg buscando la realización de su idea, tiempo no largo si tenemos en cuenta que eran muchos los problemas que tuvo que resolver. El inventor terminó sus días en la pobreza protegido por el arzobispo de Maguncia.La recompensa al esfuerzo fue un proceso tan completo, que la técnica del componer e imprimir libros no varió sustancialmente hasta el siglo XIX. [Volver al punto de lectura]

(3) El papel era el material predominante en los incunables, aunque algunas veces se tiraban ejemplares en vitela. El pergamino era muy grueso para poder ser utilizado con facilidad por las prensas y no era lo suficientemente plano para que la impresión se hiciera bien. El papel que se usaba era fuerte, de mucho peso y con color grisáceo, parecido al pergamino; solía llevar salvo los de peor calidad, una marca de agua, la filigrana. [Volver al punto de lectura]

(4) Aldo [Teobaldus: Aldus] Pius Manutius -conocido por Manucio- nació en Bassiano, en el Lazio italiano, en 1449. Estudió gramática latina en Roma y griega en Ferrara. En 1489 se traslada a Venecia, donde se acerca a los círculos humanistas de la ciudad y aprendió el oficio de la tipografía y la imprenta con Andrea Torresani d’Asola y establece, en 1494, su propio taller. Comenzó con ediciones en griego de autores clásicos, que constituyeron el eje de su preocupación intelectual a lo largo de su vida. La producción de Aldus entre 1490 y 1515 se eleva a más de cien títulos. Su carácter innovador le lleva al estudio de los tipos de letra y al desarrollo de la ‘itálica’, 'cursiva' o 'aldina', que introduce en 1501. [Volver al punto de lectura]

(5) Colofón: Anotación al final de los libros, que indica el nombre del impresor y el lugar y fecha de la impresión, o alguna de estas circunstancias. Abundan en los colofones las invocaciones religiosas, agradeciendo el feliz término de la impresión. [Volver al punto de lectura]

(6) La portada rara vez se ve en los incunables, el primer ejemplo se dá en el Calendario Regiomontano, impreso en Venecia en 1476. Fue un anticipo que no contó con imitadores imediatos. [Volver al punto de lectura]

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  "Historia vitae magistra" (Cicerón) Página personal © Alfonso Pozo Ruiz
Enviarme un correo electrónico Miembro del Comisariado del V Centenario Universidad Sevilla y autor de la sección histórica de la web institucional www.quintocentenario.us.es