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La Anunciación
Francisco Pacheco (1), 1623
Oleo sobre cobre, 43.32 cms
Procede de la antigua casa profesa de los jesuitas
La Virgen presenta una actitud característica que
Pacheco repitió en varias ocasiones, concretamente
en una pintura idéntica, pero realizada sobre tabla,
que se conserva en una colección particular de Sevilla
y que probablemente es la que este artista realizó
en 1620 con destino a la Capilla de la Anunciación
del Colegio de San Hermenegildo de Sevilla. También
con posterioridad, concretamente en 1624 repitió esta
imagen en la Inmaculada de la Iglesia de San Lorenzo de Sevilla.
Pacheco (1564-1644, maestro y suegro
de Velázquez) escribió un tratado del "Arte
de la Pintura", donde señala con gran pormenor
como debía de ser pintado este asunto iconográfico.
Así el artista indica que la Virgen ha de permanecer
de rodillas con un sitial delante donde estarán la
Sagradas Escrituras. La aparición del ángel
habrá de acontecer al anochecer y por ello la Virgen
se alumbrar con un candil. El ángel habrá de
vestir decentemente y no mostrar descubiertas las piernas
como le describían otros pintores. Habrá de
estar postrado con ambas rodillas en tierra y dirigirse hacia
la Virgen con gran respeto y reverencia. Ella habrá
de estar representada a la edad de catorce años
y cuatro meses y aparecer bellísima con su
cabello tendido y un sutil manto sobre él. Habrá
de tener las manos puestas o cruzadas sobre el pecho en actitud
de pronunciar la frase "ecce ancilla Domini".
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Notas:
(1) Francisco Pacheco es más conocido
como maestro y suegro de Velázquez que como pintor. Nació
en Sanlúcar de Barrameda en 1564 pero pronto se trasladó
a Sevilla para iniciar su formación artística con
Luis Fernández. Su estilo manierista se aprecia en su Santa
Inés o San Juan Bautista del Museo del Prado. En su paleta
predomina un cierto estilo escultórico con dominio de la
línea sobre el color. Su afición a la cultura y a
las letras le hicieron hacerse cargo de la tertulia de un tío
canónigo, a la que acudían todos los intelectuales
sevillanos, incluido el Conde-Duque de Olivares en alguna ocasión.
Fue censor de pinturas de la Inquisición, creó iconografías
de las imágenes sagradas y escribió el Arte de la
Pintura, uno de los mejores tratados artísticos del Barroco
español. Falleció en Sevilla en 1644.
(1) San Jerónimo es paradigma en la simbología
cristiana de humildad y penitencia; tras dominar varias lenguas
y llegar a ser cardenal a temprana edad se retiró al desierto
abandonando el reconocimiento de todos y se sometió a un
régimen de fuerte penitencia para evitar las tentaciones.
Se le presenta frecuentemente asociado con un león al que
quitó una espina de la pata y que le acompañó
el resto de su vida.
(3) Marinus van Reymerswaele nació en
Flandes a finales del siglo XV; trabajó al tiempo que Quentin
Massys, y se vio influido por la pintura alemana del momento, dentro
de la órbita del arte flamenco. Se especializó en
retratos de la capa de grandes comerciantes y alta burguesía
mercantil de su país, llegando a realizar auténticas
sátiras de los banqueros y los usureros. Su pintura alcanzó
un gran éxito en España e Italia, donde se la importó
con frecuencia. Una de sus obras más conocidas, el Cambista
y su mujer, puede admirarse hoy en el Museo del Prado de Madrid,
al igual que otra pintura de San Jerónimo muy similar a ésta.
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escuela flamenca de Marinus Van Reymerswaele (3), hacia 1550
Oleo sobre tabla, 129x100cms Procedencia desconocida. Se encuentra en el Rectorado. Esta obra fue restaurada en 1995 (ver estado previo). En el Museo del Prado hay un San Jerónimo de Reymerswaele muy similar (ver)