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En el paraninfo, el salón de actos más
noble de la Universidad hispalense, es el recinto universitario
donde podemos admirar las pinturas más relevantes de la colección
universitaria, convenientemente restauradas. (Para
ver detalle, pase ratón por encima imágenes)
Además de las anteriores, podemos ver en
el Paraninfo un retrato de Carlos III, fechable hacia 1760, que
presenta características propias de la escuela sevillana
de esa fecha.
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Para saber más... |
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"Universidad de Sevilla. Patrimonio monumental y artístico"
/Teodoro Falcón Márquez, J. Bernales Ballesteros,
E. Valdivieso González, MJ.Sanz Serrano /Secretariado
de Publicaciones Universidad de Sevilla. 2ª ed.: 2001 |
Exposición Universitas Hispalensis : patrimonio de la
Universidad de Sevilla: Real Alcázar de Sevilla, Octubre,
1995 /Universidad de Sevilla [y otros], 1995 |
"La Universidad hispalense y sus obras de arte" /
Hernández Diaz, José, ; prólogo D. José
Mariano Mota Salado /Sevilla, Universidad de Sevilla, 1942 |
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Notas:
(1) Esteban Márquez nació en
la Puebla de Guzmán (Huelva) y desarrolló su actividad
pictórica en Sevilla a lo largo del último tercio
del siglo XVII, dentro del estilo de Murillo de quien puede decirse
que fue seguidor. Murió en Sevilla en 1696. Obras suyas
podemos encontrar en Sevilla: antiguo Hospital de las Cinco Llagas
(hoy Parlamento Andaluz); iglesia de la O ("Aparición
de Cristo"); y en su provincia, como en la iglesia de Santa
María la Blanca, en Fuentes de Andalucía. Volver
al punto de lectura
(1bis) El San Telmo venerado en España, y especialmente
en Sevilla, fue realmente el dominico Pedro González, del cual
sabemos que nació en Astorga hacia 1190 y que murió en Tuy en 1246.
Fue adoptado por los marineros como su patrono y a él se encomendaban
en sus navegaciones para implorar su pretección y amparo. Un fenómeno
que se producía en alta mar después de las tormentas, consistente
en la acumulación de luz en lo alto de los mástiles, fue llamado
fuego de San Telmo y fue considerado signo de protección. Por eso
en la iconografía del santo suele aparecer con una vela en la mano. Volver
al punto de lectura
(2) Pablo de Céspedes
nació en Córdoba en 1540 y allí murió
en 1608. Realizó su formación en humanidades clásicas,
estudiando en Alcalá de Henares. Poco después fue
a Roma, donde adquirió una amplia formación artística
y comenzó su carrera de pintor. En 1577 tomó posesión
de una prebenda en la Catedral de Córdoba, convirtiéndose
en años sucesivos en uno de los principales protagonistas
de la vida intelectual andaluza, mercede a su amplia cultura y a
sus notables dotes de escritor, que plasmó en distintas composiciones
literarias. En 1583 viajó de nuevo a Roma, donde permaneció
dos años, regresando a Córdoba en 1585. Tuvo Céspedes
una gran vinculación con Sevilla, donde residió largas
temporadas, frecuentando los ambientes literarios y artísticos,
y pintando para distintas instituciones religiosas. (Volver
al punto de lectura)
(3) Este episodio de la vida de
San Ignacio ocurrió cuando el santo se trasladaba junto con
varios compañeros jesuitas desde Venecia a Roma, para presentar
al Papa las reglas de la orden que acababa de fundar. Cuando caminaban,
ya cerca de Roma, San Ignacio tomó alguna delantera a sus
compañeros para entrar en una capilla abandonada, llamada
la Storta, donde rezó fervorosamente, suplicando protección
para su pequeña comunidad religiosa. En medio de su plegaria
el santo entró en éxtasis, y vio entre grandes resplandores
al Padre Eterno dirigiéndose a su Hijo para encomendarle
la Orden jesuita. Entonces Cristo volviendo los ojos a San Ignacio
le habló diciendo: "Yo os seré propicio en Roma",
al tiempo que la visión desaparecía. (Volver
al punto de lectura)
(4) Francisco Herrera el Viejo
nació probablemente en Sevilla en torno a 1590. Realizó
su formación en el ambiente artístico sevillano de
la primera década del siglo XVII. Su estilo naturalista le
convirtió en uno de los primeros pintores de la ciudad, especialmente
a partir de 1620. En los últimos años de su vida abandonó
Sevilla, trasladándose a Madrid, donde residió desde
1650 hasta 1654, fecha en que probablemente murió. (Volver
al punto de lectura)
(5) Vicente Carducho nació
en Florencia en 1576, pero desde muy niño vivió en
España, donde llegó en 1585 acompañando a su
hermano Bartolomé, quien había venido contratado para
pintar en el Monasterio del Escorial. Realizó su formación
en España, la lado de su hermano, y trabajó siempre
vinculado a la Corona, realizando también encargos para diferentes
instituciones religiosas. En 1602 figura entre los pintores de la
corte cuando ésta residía en Valladolid, pintando
al servicio de Felipe III y del Duque de Lerma. Su carrera artística
prosiguió en Madrid cuando la Corte se fijó allí
definitivamente en 1606. Tres años más tarde fue nombrado
pintor del rey al ocupar la plaza que dejó su hermano Bartolomé
al morir, llegando a ser el pintor preponderante de la corte hasta
la llegada de Velázquez, en 1623, fecha a partir de la cual
su prestigio empezó a declinar a favor del entonces joven
pintor sevillano. En sus últimos años escribió
un importante tratado pictórico, "Diálogos de
la pntura", que dió a conocer en 1633. Murió
en Madrid en 1638. (Volver al
punto de lectura)
(6) Las pinturas que vemos en el
Paraninfo sevillano pertenecen a una serie de 56 lienzos de gran
tamaño que Carducho contrató con la Cartuja del Paular,
en la provincia de Segovia, en las estribaciones del Guadarrama.
El contrato se llevó a cabo en 1626, concluyendo en 1632.
Esta serie estaba destinada a adornar el claustro de la Cartuja
del Paular; del total de las pinturas, 27 narran episodios de la
vida de San Bruno, fundador de la orden, y otras 27 narran historias
protagonizadas por venerables de la orden cartuja, siendo las 2
restantes representaciones de los escudos de la Corona española
y de la Cartuja. El conjunto pictórico realizado por Carducho
en la Cartuja del Paular pasó después de la desamortización
de 1836 al Museo de la Trinidad de Madrid, y posteriormente al Museo
del Prado, desde donde se depositaron en diferentes instalaciones
religiosas y civiles españolas, correspondiendo estos ejemplares
a la Universidad de Sevilla, por Real Orden de 2 de agosto de 1911.
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