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El edificio de la Casa Profesa, donde quedó instalada la
Universidad a partir del 31 de diciembre de 1771, fue la
primera residencia de los jesuitas en Sevilla hasta el 2 de abril
de 1767 en que son expulsados
de España por Carlos III. (+
información expulsión). La Universidad
de Sevilla permaneció en este local hasta 1954, que se traslada
a la antigua Fábrica de Tabacos.
Su fundación tuvo lugar en febrero de 1558, comenzando
a labrarse años más tarde la suntuosa iglesia, dedicada
a la Anunciación de la Virgen. Al principio albergó
un Colegio de Humanidades, pero en el año 1579 "en
que el Colegio dejó de serlo para convertirse en Casa Profesa"
(1), es decir, la casa donde residían
los jesuitas que se dedicaban a la predicación y a la dirección
espiritual de los sevillanos (recuérdese que esta Orden
no tiene conventos ni monasterios como las de frailes).
Su construcción,
estudiada por Alfonso Rodriguez Gutiérrez de Ceballos, se
inició siguiendo en principio la planta de conjunto para
el templo y la casa trazada por el arquitecto jesuita Giuseppe
Valeriani, que mantiene una gran semejanza con la edificación
que finalmente fue construida. Pero fue el también jesuita
Bartolomé de Bustamante el autor de la iglesia. La
traza de la Casa Profesa fue rectificada por el arquitecto jesuita
Juan Bautista Villalpando, en tanto que la de la iglesia se transformó por
una junta de oficiales presidida por Hernán Ruiz II, que
en ese momento ejercía como Maestro Mayor de la Catedral.
Situada en la antigua calle de la Compañía,
hoy Laraña, era vecina del convento femenino de la Encarnación
y de la Casa Cuna. La demolición del convento de la Encarnación
se realizó durante el efímero reinado de José Bonaparte
(hacia 1811), para la construcción de un gran mercado
central, que ya aparece en la famosa litografía de A.
Guesdon de 1855. (2)
La residencia constaba de un edificio de tres plantas en torno
a un patio principal porticado, con columnas de mármol,
que aún se conservan en la actual Facultad de Bellas
Artes. Otro cuerpo de edificio más pequeño, anejo
al principal y con patio propio, tenía salida por la calle
posterior, llamada de la Sopa, hoy Compañía.
Ya en el siglo XX, dentro del ambiente de preparación
de la Exposición Iberoamericana de 1929, en el que se concedió gran
importancia a la idea de ornato público de las instituciones,
se le encarga al arquitecto José Gómez Millán
en 1924 la reforma integral de la antigua fachada de la Casa Profesa,
quedando resuelta en un estilo regionalista, imperante en la época.
El edificio era más que suficiente para albergar a la Universidad,
e incluso a un seminario-residencia de estudiantes en el segundo
patio, como propuso Olavide
y aprobó el Consejo de Castilla (pero que jamás fué
realidad). Las dos aulas de Maese Rodrigo quedaban así convertidas
en doce, con posibilidad de ampliación.
Para completar el mobiliario se entregaron a la Universidad en
1773 los bancos y mesas de los Colegios de las Becas y de San Hermenegildo,
ambos regentados por la Compañía de Jesús hasta
su expulsión.
Por otra parte, a la pequeña capilla de la Puerta de Jerez
sucedía en el uso universitario la grandiosa iglesia de
la Anunciación, ideal para los solemnes actos académicos,
"cuya majestuosa y grave arquitectura es de las grandes
de esta ciudad", que diría Ortiz de Zúñiga
en sus Anales.
Afortunadamente, con escasas modificaciones, podemos hoy contemplarla
en su integridad. Es una iglesia de cruz latina y una sola nave,
con el coro a los pies, sobre un amplio arco escarzano, de noble
portada clásica, consagrada en 1579 por el arzobispo
de Sevilla Cristóbal de Rojas y Sandoval. El retablo
mayor (1606) se hizo en madera de Flandes, contando con pinturas
tan nobles como la
Anunciación de Antonio Mohedano y la Exaltación
del nombre de Jesús o Circuncisión, de Juan de Roelas.
Los universitarios sevillanos pudieron disfrutar también,
desde entonces, de la contemplación de valiosos lienzos
de Francisco Pacheco, Pablo de Céspedes, Juan del Castillo,
Juan de Roelas y Francisco Herrera el Viejo, que formaban parte
del rico patrimonio de la Casa Profesa. Pero las dos joyas de
la iglesia, a partir de 1610, fueron las tallas de San
Ignacio de Loyola y de San
Francisco de Borja, de Martínez Montañés,
policromadas por Francisco Pacheco, que presidían sendos
altares laterales. En 1972 se trasladó a esta iglesia
otro retablo de Martínez Montañés, sobre
la vida de San Juan Bautista, procedente de un convento de
monjas, que podemos ver en el muro de la Epístola.
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De esta época conserva también la Universidad unas
mazas de
plata que se usaban en Maese Rodrigo, una cátedra
de madera de ébano, labrada profusamente, con el escudo
policromado de Carlos III, obsequio de Campomanes, y una
campanilla
de plata lisa para los actos académicos que tiene la
inscripción: "De la Real Universidad
Literaria de Sevilla. Año de 1803".
En 1836, con motivo de la desamortización, el Deán
Manuel López Cepero hizo que se instalaran en la iglesia
universitaria los sepulcros renacentistas de Pedro Enríquez,
Adelantado de Andalucía, y de su mujer, Catalina de Ribera,
procedentes del monasterio de Santa María de las Cuevas
con otros sepulcros y lápidas, que entre 1970 y 72
fueron trasladados a la cripta de la iglesia, convertida desde
entonces en Panteón
de Sevillanos Ilustres. (ver
panteón) Al acondicionar el monasterio para
convertirlo en Pabellón
Real de la Exposición Universal de Sevilla de 1992, dichos
sepulcros han vuelto a su lugar de origen en la isla de la Cartuja.
El edificio del viejo caserón jesuita sería derribado
en los años 70 del siglo XX para construir de nueva planta
la Facultad de Bellas Artes, cuyo autor es el arquitecto José Galnares
Sagastizábal. La intervención introdujo varias plantas
de sótano en toda la superficie del antiguo edificio, por
lo que su destrucción fue completa. La nueva implantación
restituyó la posición y dimensiones de los antiguos
patios, con la recolocación de algunos antiguos elementos
constructivos, aunque con volumetría e imagen diferente.
Imágenes antiguas
Imágenes actuales
(Para ver detalles, pase ratón por algunos enlaces)
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| iglesia de la Anunciación,
de 1579. Era la iglesia de la Casa Profesa de los Jesuitas,
citada
por Cervantes en sus "Novelas ejemplares", que
la Universidad utilizaría para los actos académicos
más solemnes. |
Portada principal, de inconfundible
estilo
serliano, posiblemente de Hernán Ruiz. En la hornacina
central figura un altorrelieve
de la Virgen con el Niño, realizado por Juan Bautista
Vázquez el Viejo. |
Notas:
(1) "Historia del Colegio de San Hermenegildo
de Sevilla", cap. 1º. Manuscrito Bibl. Univ. de Granada,
Caja A-40. Recogida por Herrera Puga en "Grandeza y miseria
en Andalucía" pág. 195. [Volver
al punto de lectura]
(2) Dicha litografía puede verla en la
página dedicada a la 1ª sede. El mercado fue desplazado
a fines del siglo XX por obras de reforma urbanística y el solar
continúa aún sin una solución definitiva, habiéndose encontrado
restos de construcciones romanas.
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Para saber más... |
Aguilar Piñal, Francisco: "Historia de la Universidad
de Sevilla" / Secretariado
de Publicaciones de la Universidad de Sevilla (1991) |
Falcón Márquez, Teodoro y otros: "Universidad de Sevilla.
Patrimonio monumental y artístico"; ed. Secretariado de Publicaciones
Universidad de Sevilla. 2ª ed.: 2001 |
Rodríguez Gutiérrez de Ceballos, Alfonso: "Bartolomé de
Bustamante y los orígenes de la arquitectura jesuítica
en España"; Ed. Roma Institutum Historicum S.I.,
1967 |
Aguilar
Piñal, Francisco: "La Universidad de Sevilla en
el siglo XVIII. Estudio sobre la primera reforma universitaria
moderna" /
Anales de la Universidad Hispalense nº 1;
Sevilla, 1969 |
Trillo
de Leyva, Juan Luis (editor): "Universidad y ciudad. Arquitectura
de la Universidad Hispalense"; Primer Foro de Arquitectura
y Urbanismo de la Universidad de Sevilla, Grupo de Investigación
TEP 0141-ETS Arquitectura Sevilla, 2002. |
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