|
En esta iglesia conventual sevillana podemos admirar el mayor conjunto
de retablos de Cayetano
da Costa, un total de 11, en la que pudo demostrar su habilidad
con la gubia. Poco años antes había demostrado su
pericia con el cincel, esculpiendo la Fama para la Real Fábrica
de Tabacos (hoy sede de la Universidad de Sevilla), así como
sus fuentes y remates del antepecho.
|
|
Este convento se fundó en 1700 por el arzobispo de
Sevilla don Jaime de Palafox; su hermana Josefa Manuela fue
la primera abadesa. Pertenece a la orden de Franciscanas Capuchinas
y se encuentra en la céntrica calle Cardenal Spínola.
Está dedicado a Santa Rosalía, una santa italiana
del siglo XII, patrona de Palermo. A principios del siglo
XVII se descubrieron sus restos en una gruta de Sicilia; desde
entonces todo el mundo se encomendará a ella como intercesora
en las continuas plagas de peste.
|
| De la construcción de este convento,
que duró de 1705 a 1725, se encargó el arquitecto
Diego Antonio Díaz. Un incendio acaecido en 1761
arruinó gran parte de la construcción y especialmente
la iglesia, la cual hubo de reedificarse en 1762 a expensas
del cardenal don Francisco Solís y bajo la dirección
del arquitecto Antonio de Figueroa. De lo construido por Diego
Antonio Díaz se conserva íntegra la portada del
templo, enmarcada por vistosas molduras de carácter geométrico.
|
|
El retablo mayor de la iglesia es obra del gran escultor
barroco Cayetano de Acosta, quien lo realizó entre
1761 y 1763, al igual que los restantes retablos que adornan el
templo. Tiene este retablo mayor un diseño aparatoso, movido
y ondulante, propio de este artista. Figuran en él esculturas
que representan a Santa Clara y a San Antonio de Padua, en los laterales,
mientras que en la hornacina central aparece la Inmaculada. En el
ático del retablo reposa un imagen de Santa Rosalía,
titular del convento.
En la bóveda del presbiterio encontramos una representación
pictórica realizada al temple, con el Padre Eterno entre
ángeles, junto con San Lorenzo y San Esteban, bajo una una
arquitectura que imita una cúpula.
| En los muros laterales de este
presbiterio aparecen pinturas, también el temple, que
representan la ordenación de Santa Clara por San
Francisco y Santa Clara expulsando a los sarracenos de Asís
(recuérdese que el convento es franciscano). También
figuran efigies de la Magdalena y San María Egipciaca.
Todo este conjunto pictórico presenta claramente el estilo
del pintor Juan de Espinal, siendo fechable hacia 1763. |
|
|
|
En el muro izquierdo de la nave
y a la altura del crucero se dispone de un gran retablo, obra
también de Cayetano de Acosta, que presenta en su hornacina
principal una escultura de San Francisco Javier, flanqueada
en los laterales por otras de San Luis Gonzaga y San Francisco
de Borja. Enmarcando este retablo y en los machones que sostienen
la cúpula, se disponen dos retablos-hornacina fechables
hacia 1763 que tienen respectivamente esculturas de San Luis
de Tolosa y de San José, obras también de Cayetano
de Acosta. |
Junto a estos retablos se disponen dos consolas con vitrinas del
último tercio del siglo XVIII que albergan esculturas de
Santa Verónica Juliani y el Niño Jesús. En
hornacinas que se abren en lo alto del muro figuran esculturas de
San José de Leonisa y San Félix Cantalicio.
En el centro del muro derecho del crucero se levanta un retablo
similar al que se encuentra en el lado frontero. Es igualmente obra
de Cayetano de Acosta con escultura de Santa Teresa en la hornacina
central y de San Joaquín y Santa Ana en los laterales. Este
retablo está flanqueado por otros dos situados en los machones
que sostienen la cúpula. Son también fechables hacia
1763 y presentan esculturas de la Virgen del Pilar y de Santa Inés
de Asís.
|
A su lado figuran dos consolas con vitrinas
del último tercio del XVIII, albergando ambas esculturas
del Niño Jesús.
|
|
En hornacinas que se abren en lo alto del muro se encuentran esculturas
de San Serafín de Monte Granario y San Fidel de Simaringa.
De bella factura es el púlpito de madera imitando jaspes
con una escultura de la Fe en el tornavoz que es obra de finales
del siglo XVIII.
A los pies de la iglesia nos encontramos con un retablo neoclásico
de inicios del siglo XIX que alberga una escultura de la Divina
Pastora, de la misma época. El cancel de madera de la puerta
principal es de excelente talla, siendo fechable en el último
tercio del siglo XVIII.
Fotos: Alfonso Pozo
| |
Para saber más... |
 |
"Guia Artística de Sevilla y su provincia";
aa.vv.; Sevilla 1981,2004 |
| "Arquitectura barroca sevillana del siglo XVIII",
Antonio Sancho Corbacho |
|