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En un caso aparentemente tan
sencillo como sumar, por ejemplo, 18 y 36 deben de cobre, resulta
complicado dilucidar cuál era la forma real de hacerlo por parte del
antiguo egipcio. Si era una operación de uso cotidiano es muy posible que
no interviniesen los símbolos escritos en ningún momento y se realizase
la operación mentalmente. Pero si se hacía así, existen al menos dos
caminos: El primero consiste en sumar las unidades por un lado (8 + 6 =
14), luego sumar las decenas (1+ 3 = 4) para, finalmente, acumular la
decena obtenida al principio para dar el resultado (4 unidades y 4+1 = 5
decenas). El segundo correspondería a la forma más habitual de cálculo
mental, empezar a sumar por la unidad de orden superior (10 + 30 = 40) y
luego ir sumando las unidades (40 + 8 = 48, 48 + 6 = 54).
2 9
11
2 8
10
2 7 9 Estas tablas, en caso de existir, revelarían sobre todo la relación recíproca entre la actividad de añadir (sumar) y quitar (restar). Así, es cierto que 2 + 9 = 11 pero también se pondría de manifiesto que 11 - 2 = 9. No existen demasiados testimonios sobre la actividad de restar pero se encuentran expresiones en el papiro Rhind como 'Calcular el exceso de 45 sobre 10, es 35' (problema 72) o 'Completar 2/3 1/30 hasta 1' (problema 22) que revelan que la resta no era tomada como 'minuendo menos sustraendo' sino como encontrar qué añadir al sustraendo (completa el sustraendo) para llegar al minuendo: 2 + ? = 11.
Los trueques eran la forma más habitual de
realizar las transacciones económicas entre particulares. Este
La realización del intercambio, una vez establecido el precio final (30 deben) puede haberse realizado de dos maneras: Mediante una suma acumulada de forma que se llegase finalmente a 30 deben (aunque ello supondría un cálculo paralelo de la cantidad que restaba para completar la cantidad final) o bien mediante el cálculo de la cantidad a débito, es decir, qué falta en cada momento para llegar a dichos 30 deben. Sea cual sea el procedimiento es indudable que la realización de cálculos aritméticos, sean mentales o escritos, debían ser harto frecuentes en toda clase de trueques.
La multiplicación era muy frecuente en múltiples situaciones contables:
El cálculo de la superficie de un campo, el precio de varios bienes
cuando se conoce su precio unitario, el volumen de una piedra cuando se
conocen sus tres dimensiones, etc. La multiplicación empleada por los
egipcios, método llamado a veces de 'duplicación', es de una extremada
sencillez y efectividad.
36
1 El siguiente paso consiste en sumar en la columna de la derecha el número de veces que deseamos repetir el 36. En este caso, 15 = 8 + 4 + 2 + 1 de modo que basta sumar igualmente los valores correspondientes de la columna izquierda para obtener el resultado final:
36
1 obteniéndose 36 x 15 = 540
La
división es considerada como una operación recíproca de la
multiplicación, es decir, como la propia operación de multiplicar cuando
falta uno de los factores. Siguiendo con el ejemplo anterior la división A continuación se debe buscar en la columna de la izquierda la combinación de sus elementos cuya suma llegue a ser 391: Se consigue considerando 368 + 23. Ello se corresponde, en la columna de la derecha, con un número de repeticiones del 23 que es de 16 + 1 = 17 veces. Este es el resultado buscado.
23
1 Obsérvese que el caso planteado ha sido una división exacta. ¿Qué sucede cuando la división fuera inexacta?. Los egipcios abren entonces el campo de trabajo al generalizar el número de veces a valores no enteros, es decir, considerar 1/2 repetición, 1/3 de repetición y, en general, todo tipo de valores fraccionarios que permiten completar el dividendo y, al tiempo, suponen una de las necesidades operativas de donde surge el uso sistemático de las fracciones.
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