Evolución Geológica del Estuario del Guadalquivir (Bajo Guadalquivir) y su ocupación humana (II)
Hace 6500 años
Un gran estuario se formó con el último ascenso del nivel del mar (hacia 4.500 a.C. máximo interglaciar flandriense) produciéndose un gran bahía con ambiente marino en lo que hoy es el Bajo Guadalquivir . Las aguas marinas alcanzaron entonces su nivel reciente más alto, aproximadamente 0,5 metros sobre el nivel actual, retrocediendo algo después hasta estabilizarse en el presente el nivel. del mar en sus valores actuales. En ese momento las orillas del margen este de esa gran bahía con ambiente marino aparecían terrenos ocupados por antiguos mantos eólicos aportados por el mar gracias al viento predominante en la zona SO-NE. Dicho estuario llegaba prácticamente hasta la zona donde actualmente se encuentra Villanueva del Rio .Al tiempo que el mar se retiraba del lago superior (lago Ligur por el moderado descenso de las aguas 0,5 m y por la colmatación de la cubeta del mismo con sedimentos) se formaba una intrincada red de canales y de marismas a ello contribuía desde la época tartésica, ( posteriormente debido a cartagineses y romanos) la aceleración del proceso erosivo-sedimentario al desaparecer muchos bosques en la cuenca alta del Guadalquivir.
Por otra parte también en el vaso del golfo (Golfo Tartésico) se depositaban sedimentos principalmente de origen continental para constituir poco a poco la base de las actuales Marismas del Guadalquivir Primero la colmatación avanzaba a un ritmo más rápido en el Lago Ligur formando pequeñas islas que luego se fundían unas con otras para ir formando tierra firme , mientras que en la profunda bahía del Guadalquivir la colmatación avanzaba más lentamente, sobre todo por de tratarse de un área más extensa y agitada por olas y mareas .No obstante se iba también rellenando de sedimentos traídos por las avenidas fluviales, por las mareas, las corrientes y las tormentas atlánticas, a lo que se ha sumado la arena arrastrada por el viento. Un lento pero continuo trabajo que configuraba los distintos ambientes que ahora conocemos en el bajo Guadalquivir.
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| Situación del estuario aprox. hace 20.000-6.000
años. Se observa el Lago Ligur, la desembocarura deltaica y el Golfo Tartésico. |
En la periferia del bajo Guadalquivir se cultiva el centeno y el trigo y se cría la oveja y la cabra. Se trata de comunidades de economía básicamente pastoril con el complemento cazador y pesquero. Ya se conoce la obtención de la sal por ebullición del agua en cacharros de cerámica por lo que la conservación en salmuera de ciertos alimentos mejoraba la alimentación de estos hombres. Se da la cultura megalítica que precisamente tenía un centro de población muy importante en Valencina de la Concepción, en los márgenes de la bahía se asentarían poblaciones más pequeñas dedicadas particularmente a la pesca. La mayor parte de los poblados se distribuían a las orillas del Lago Ligur (en algunos casos estas viviendas serían palafíticas , aunque no hay pruebas arqueológicas de ello de momento) en relación a una mayor seguridad respecto a las invasiones desde el mar. Algunos de estos poblados de cabañas con el tiempo tendrían la actividad de la metalurgia primero del cobre y posteriormente del bronce integrada como una más dentro de la economía principalmente autocrática de estas comunidades unidas por vínculos familiares. Aparecen enterramientos realizados con grandes piedras de tipo dolménico.
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Hace 3000 años
Como ya hemos señalado el río Guadalquivir desembocaba a la altura de Coria en el 1.000 a.C. en una gran ensenada marina (golfo Tartésico) con un diámetro aproximado de unos 60 Km. Esta desembocadura tendría una característica forma deltaica con una serie de islas. En primer lugar estarían algunas de islas que tendrían como raíces el material calizo del Mioceno escarbado por el río, sobre el que se acumulaban superficialmente los sedimentos holocenos traídos por el río. Incluso es posible que este material Miocénico (caliza tosca) sobresaliese en algunos casos como un pequeño montículo, es decir alguna de estas islas podría tener pequeñas elevaciones calizas. En este sentido las islas de Cádiz y San Fernando al final del estuario del Guadalete, podrían servir de modelo , aun cuando la cuenca del Guadalete por su menor extensión tendría menor capacidad de excavación de los materiales Miocenos. A continuación de estas islas estarían otra serie de islas formadas por acumulación de material aluvial que formaban un típico abanico deltaico. En efecto, el río Guadalquivir durante el largo tramo final que formaba el lago Ligur debido a su pendiente reducida y ensanchamiento del cauce, tendía a depositar gran cantidad de los sedimentos ligeros (arena) que llevaba. Dichos sedimentos acaban precipitando especialmente frente a la desembocadura: en el estrecho de Coria, donde se mezcla el agua dulce y salada y donde se da el encuentro entre la corriente del río y el reflujo de las mareas. Se formaban así barras arenosas en medio del cauce, situadas perpendicularmente a la corriente. A medida que aumentan los sedimentos, estos van aflorando en superficie, pero la barra va bloqueando el flujo de agua, por lo que a menudo el río divide su cauce para verter al mar por dos o más bocas. Puesto que este mar no es muy agitado y tampoco tiene un talud continental con mucha pendiente, se origina así un delta con múltiples bocas en cada una de las cuales a su vez puede formarse con el tiempo, una barra nueva y que por el mismo mecanismo puede progresar hacia abajo.
En este sentido pensamos que este delta dio lugar al meandro de la Merlina, que aunque pudo evolucionar con el tiempo ( al encajarse el cauce del río y convertirse en cauce principal, en detrimento de otros brazos) no pudo evolucionar tan rápidamente hacia su estrangulamiento como manifestaba en 1795 y por lo tanto pensamos que el meandro fosilizaba el antiguo delta.
Una prueba del antiguo delta del Guadalquivir por esta época en el "Estrecho de Coria", que como aportación o descubrimiento singular venimos soteniendo que quedó fosilisado en el meandro de la Merlina, es la presencia de marjales hasta los años 1950-70 en el Término de Coria en los pagos de Bastero, Jaraquemada y la Palmilla que particularmente se inundaban en periodos extremadamente lluviosos formandos lagunas pantanosas que ocupaban los terrenos más bajos desde Torre de los Herberos hasta El Brazo del Este. Este sería un antiguo brazo del río que envolvía a una "isla deltaica central" que aparece en los mapas que en este portal se han publicado y que con el tiempo evolucionaría hasta dar lugar justamente al meandro de la Merlina. Es decir este brazo de río discurriría aproximadamente al oeste de una antigua carril o vía ribereña (convertida posteriormente por los romanos en la Calzada Gades-Orippo (Hispalis) -Astigi-Corduba) y que curiosamente es hoy en día el trazado del actual canal artificial del río Guadaira y va a morir algo más abajo del Brazo del Este frente al cortijo de los Olivillos . Es lógico este trazado diseñado para el canal del Guadaira si bien rectilíneo , pues viene a ocupar las antiguas tierras más bajas y por tanto inundables que formaban una cadena de lagunillas o albinas durante muchísimo tiempo como resto del antiguo brazo del río [1] . Los nombres de algunas de esas lagunillas hoy inexistentes son : Laguna del Cucadero, laguna de Aguas Blancas , Marjal de Suarez y Marjal del Ancón (este de ortografía imprecisa porque es una pronunciación de los antiguos agricultores corianos) [2] .
Por encima de este punto (la antigua desembocadura del Guadalquivir junto a Coria), se situaba según la Ora Marítima el lago Ligustino (la región baja que comprende el valle del Guadalquivir entre Coria , Carmona y Villanueva del Rio ). Es decir "este lago Ligustino" estaba circundado por la cornisa del Aljarafe por el oeste y la cornisa de los Alcores por el este. En este momento el lago Ligustino ya sufriría una desecación y colmatación muy avanzada constituyendo un paisaje de marismas que progresivamente iría pasando por una serie de estadios muy similares a los que sufriría el Golfo Tartésico hasta convertirse en las actuales marismas del Guadalquivir. En este sentido la evolución geológica de este lago superior se haya poco concretada y está aún pendiente de ser estudiada por los geólogos.
Ya desde el 4.500 a.C. el golfo marino (Golfo Tartésico) se iba cerrando por la formación de una flecha litoral arenosa Arenas Gordas (prolongación del acantilado del Asperillo), que aceleraba la colmatación de la cubeta. Se convertiría así en una laguna o gran albufera palustre aguas tranquilas pero con influencia marina. Esta barra costera que avanzaba en dirección NO-SE se originó al enfrentarse a la fuerza del mar por una parte los sedimentos continentales y por otra parte las arenas arrastradas por la corriente costera. Esta barra principalmente arenosa estaba alimentada por el aporte de arenas y materiales procedentes de los ríos Tinto, Odiel, Piedras y Guadiana, transportados por corrientes marinas costeras y pensamos que pudo en algún momento ser atravesada por un canal de agua (paleocauce)..( igualmente se empiezan a formar unos cordones litorales dan lugar a ensenadas marinas en otros ríos cercanos como Guadiana, Tinto-Odiel y algo más tarde en el Guadalete ).
Al mismo tiempo en la costa opuesta, otra barrera arenosa litoral o contra flecha, se formaba a un ritmo más rápido la isla de la Algaida al Norte de Sanlúcar de Barrameda. La formación de la barra costera de Matalascañas o de Arenas Gordas y la contraflecha de la Algaida han sufrido diversos avances y pequeños retrocesos desde el 1500 a.C. (programación y erosión por transgresión marina) debido a balances parciales de pequeños ascensos del mar o del aumento de la descarga del río, que motivaron que en algún momento (1000-500 a.C.) la Algaida se convirtiese en una isla y que tal vez también otro brazo pudo salir por el cauce del arroyo de la Rocina hacia Huelva tras algunos periodos de fuertes lluvias con grandes descargas, dejando la barra de Matalascañas también como isla (aunque esto último es más discutido por los geólogos).
Los anteriores poblados neolíticos semiestables, junto al influjo de otras culturas del Atlántico y del extremo oriente fueron concluyendo en la región del Golfo y, dan origen a la civilización tartésica. Una civilización urbana, con una centralidad politica en la misma capital , puerto marítimo-comercial situado entre el Lago Ligur y el Golfo, de fuerte implicaciones social, política, económica e ideológica en todo el área Se da el desarrollo de una agricultura superior hacia el interior del Guadalquivir y alrededor del Golfo aparecen pequeñas ciudades. Las ciudades tienen emplazamientos estratégicos con proximidad a las vías marítimas y terrestres que intercomunican puntos metalúrgicos. De manera general en la margen derecha del golfo predomina como actividad la ganadería de bóvidos y en la izquierda los bosques que abastecen de madera la construcción naval (este margen está ocupado principalmente por tierras poco productivas formadas por gravas y arenas). La colonización fenicia actúa como catalizadora del estado tartésico y se potencia la metalurgia y el comercio, en particular de metales obtenidos de minerales traídos de la sierra de Huelva empieza a jugar un papel muy importante en la economía de toda la zona.
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| En un principio la economía prototartésica tenía
una fuerte base ganadera de caprino y más tarde con predominio bovino |
Hace 2500 años
Es la época a la que se refiere el relato de Avieno de la Ora Marítima (S.VI a.C.). Como hemos dicho el actual Guadalquivir después de pasar por un lago denominado Ligustino desembocaba en el denominado Estrecho de Coria (cuyos dos vértices serían Caura -Coria del Rio- y Orippo - Dos Hermanas-) en un extenso Golfo marino denominado Golfo Tartésico que aún entonces podemos considerar mar abierto .La desembocadura estaba precedida por una zona amplia de marismas , un lecho de inundación, que se iniciaban en un extremo a la altura de Villanueva del Río y en otro Gandul, y bordeada por dos elevaciones amesetadas que hoy conocemos como Los Alcores y el Aljarafe. Esta marisma o Lago Ligustino es el enclave territorial donde los fenicios fundaron Spal (la ciudad de Sevilla).En los bordes del lago pudieron existir poblados palafíticos y en el interior se encontraban algunas elevaciones o islas que sirvieron para los primeros asentamientos humanos en un territorio que se iba secando. Una de estas islas sirvió para la génesis de la ciudad de Sevilla como factoría comercial fenicia con los indígenas de las tierras altas., es la conocida arqueológicamente como Cota 14, elevación central en los alrededores de la actual plaza de la Alfalfa. Posteriormente esta isla quedaría unida a tierra firme. El lago Ligustino sería navegable sobre todo en pleamar a través de multiples caños de marea, y tendría numerosos islotes, lucios y .vetas que recordarían al actual paisaje de Doñana.
La desembocadura deltaica del Guadalquivir en el estrecho de Coria seguía haciendo retroceder al mar. Según indican los textos antiguos Tartessos, si bien era una ciudad "interior", tenía un fácil acceso desde el mar y estaba situada justamente en la desembocadura del Guadalquivir sobre una isla posiblemente rodeada de terrenos inundados que debía tener poca profundidad. Para que un lugar como el referido pudiera ser considerado como válido para la construcción de una ciudad, debería cumplir una serie de condiciones: estar a salvo de posibles crecidas, estar bien comunicado con el interior y el mar, estar razonablemente bien defendido, etc. De estas condiciones la más obvia es la de estar situado a una cota que permitiera estar permanentemente por encima del nivel del agua. Esta condición cuadra con la presencia de una isla en forma de un pequeño montículo o elevación que pudiese haber quedado como resto del erosión del río y constituida por el mismo material de base calizo amarillo del Mioceno que aparecen los bordes del río tanto en los Alcores y como en las barrancas de Coria (p. ej. El Cerro Alto). Un material distinto al de la terrazas aluviales formadas por gravas y arenas, pero que en algunas ocasiones aflora en los bordes de la antigua cubeta. La isla se trataría de un raigón calizo sobre la que se pudiesen haber depositado aluviones areno-arcillosos.
Más abajo las barras arenosas de Arenas Gordas y La Algaida seguían formándose , no obstante hay que advertir que en estos tiempos se daban en el litoral del Golfo de Cádiz dos influencias contrapuestas: por un lado la formación de una serie de cordones litorales en la desembocaduras de los ríos y por otra un retroceso continuado de la línea de costa hacia tierra adentro de tal forma que en el 700 a.C. estaba a unos 100 m de la actual,( este retroceso continúa, por eso por ej. la calzada Romana que iba desde Cádiz a Santi Petri (Chiclana) se halla ahora bajo las aguas ) y las Torres de Matalascañas y otras de la costa de Huelva del s. XVI están ahora en la orilla). Estas dos tendencias son complementarias pues hay franjas de costa en las que el océano erosiona y otras en que el material arrancado se deposita).
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| Situación de la linea de costa en el s. VI a.C. En
línea dis- continua se representa la linea actual |
Respecto a la ocupación humana esta se desarrolla más, en agricultura se introduce la vid y el olivo. Los productos de la minería tartesia (sobre todo plata, cobre, estaño y plomo), obtenidos de las cuencas mineras de Riotinto y Aznalcóllar, son demandados por los comerciantes fenicios y helenos No es casualidad que el centro operativo básico de los fenicios, Gadir (Cádiz), se ubicara en la desembocadura del río Guadalquivir, la región nuclear tartésica. Además los fenicios sacan partido de las posibilidades que los tartesios habían empezado a poner en valor en las feraces tierras del interior del valle del Guadalquivir. La prosperidad hace que se creen nuevas poblaciones. Las viviendas de los poblados tartesios están formadas por cabañas de planta oval y circular con alzado de adobe o tapial y cubrición con material vegetal. No obstante sobre el final del s. VI a.C. la economía tartésica, sin que la causas estén del todo claras, colapsa y se detecta un decaimiento de la población. Desaparece Tartessos y ocupa su lugar la fenicia Gadir, que a su relevancia añade el antiguo esplendor tartésico.
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| Evolución del estuario del Gualquivir entre el final
de la época tartésica (s. VI a.C.) y el final de la
época romana (s. IV d.C.). Ahora se observa el retroceso del medio acuático y la formación de marismas (agua-tierra) y del german de las islas del Guadalquivir. La forma global de la escotarura SO-NE se mantiene |
Hace 2000 años
La desembocadura del Guadalquivir fue desplazándose paulatinamente desde el estrecho de Coria hacia el sur. En esta época a su salida empezó a generarse en ambas márgenes del Golfo Tartésico una serie de tierras bajas y anegadizas :Las Marismas (a un lado Doñana y las marismas de Lebrija al otro) fruto de las acciones eólica, marina y fluvial. Se fueron formando canales sinuosos de marea, brazos del río más rectilíneos flanqueados por levés limosos u otros arenolimosos, llamados "vetas", que flanqueando los paleocanales. Se iban formando barras arenosas con acumulaciones de conchas, cubetas alargadas sobre tramos de canal formando "lucios" y destacando sobre todo la isla Mayor y Menor en la desembocadura en la albufera. Aguas arribas del estrecho de Coria , el Lago ligur iba ya constituyendo una estructura glomerular formada por numerosos canales y brazos de río, en algunos casos como la antigua Spal fenicia, perdiendo su carácter insular al adosarse a tierra se conviete en la Hispalis romana. (se daba la retirada del mar y estrechamiento del cauce)
La precipitación y las avenidas del río van convirtiendo a las Marismas en una llanura inundada, que podía alcanzar una extensión de más de 200.000 hectáreas de lámina máxima de agua La modelación del relieve de las marismas se debe a sobrelevaciones o descensos del nivel de las aguas por los temporales que introducen agua y sedimentos en el litoral y pueden elevar algún metro la cota mareal, por otra parte a las ondas de marea que en la zona presentan carreras máximas de 3,6 m, por otra parte el viento que induce "secas" etc..
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| Recreación del paisaje del bajo Guadalquivir con botes de tipo tartésico-fenicio |
A continuación de manera natural o acelerada por la intervención del hombre las Marismas sufrirá una transición tiene los siguientes pasos: ensenada marina-albufera marina-marisma mareal con presencia de vetas e islas- marisma fluvial-desecación natural y formación de una planicie salobre.
Los romanos buscaron sacar partido al río Betis e hicieron obra de ingeniería para que pudiese ser navegable hasta Córdoba con las barcas de ribera Durante la dominación romana aumenta la prosperidad que se manifiesta en un gran auge urbanistico (el valle del Guadalquivir concentra el mayor número de ciudades de Hispania.). Estrabón precisamente pondera la riqueza de toda clase de metales y la fertilidad.del valle del Betis . Los puertos de Ilipa e Itálica en la margen izquierda del Guadalquivir siguen siendo punto de embarque del inagotable mineral extraído de la sierra de Huelva. El papel comercial antiguamente desempeñado por el puerto de Gades pasa a ser ocupado por la floreciente Híspalis y remontando el río se concentraba mayor población no obstante hacia el sur abajo tambíén se hallan: Osset, Caura,Ugía y Veneria entre otras ciudades. Destacando la navegabilidad del Guadiamar y del Riopudio en un tramo más corto. La rapidez del transporte por el Betis repercutía en unos obvios beneficios económicos y por él salían todo tipo de mercancías para muy diversos puntos del Imperio.Se presentaban una economía basada en los cereales, la vid y el olivo que da lugar a la exportación de trigo, mucho vino y aceite, este último en cantidad y calidad insuperables. Sigue en la región, la explotación intensiva de las minas y el desarrollo de una importante metalurgia. Además de las industrias derivadas de todas estas actividades en torno la albufera del Guadalquivir y sobre todo en la costa tanto atlántica como mediterránea se da la fabricación de garum y las conservas de pescado en salazón.
NOTA [1] Estas lagunas recuerdan a otros brazos del Guadalquivir abandonados como la Madre Vieja del río en la Vega de Triana o el antiguo brazo de los Gordales que atravesaba el campo de la Feria de Sevilla por los Remedios y formaba una serie de lagunas a mediados del s. XX hoy en día totalmente tapadas..
NOTA [2] Agradezco al buen coriano Francisco Jamardo la aportación de estos nombres algunos de ellos registrados en antiguos planos fruto de su trabajo de campo y como buen conocedor de los humedales originados en la actualidad dentro del cauce del canal artificial del río Guadaira en esta zona. Su labor investigadora desinteresada en ornitología y encaminada a declarar esta zona como espacio protegido para el paso migratorio de aves le hace acreedor aquí de reconocimiento publico.